La sociedad es una fábrica de juguetes con diversos modelos

Vivimos en una sociedad donde todo lo que se salga de la “normalidad”, es analizado y juzgado de inmediato. Confundimos a las personas con juguetes que salen a la venta y deben ser todos iguales, de un mismo tamaño, fabricados para que puedan desempeñar las mismas funciones y si alguno llega a fallar es cambiado en la tienda o desechado.

El problema surge cuando nos damos cuenta que las personas no somos juguetes y por lo tanto, no tenemos todos las mismas medidas y capacidades, y aun así seguimos siendo personas. Es en este momento cuando nos enfrentamos al fenómeno de la diversidad, en el cual personas con alguna discapacidad tienen el derecho de realizarse en un mundo diseñado por y para los individuos que no presentan ninguna adversidad en su funcionamiento psicológico, físico e intelectual para estar en ella.

Aquí nos encontramos que en el molde prediseñado por la sociedad, sólo encajan ciertos juguetes dejando fuera de la jugada a millones de juguetes con otras formas, que tienen aportaciones igual de importantes que otro individuo, pero su participación se ve limitada simplemente por no tener la forma esperada.

Todo niño para aprender el concepto de geometría ha jugado el cubo de figuras geométricas, en el cual cada pieza tiene su espacio y no puede encajar un círculo en el espacio del cuadrado. Personalmente pienso que este juego representa a la sociedad actual, hay un solo espacio en el que alguien ya decidió quien va a entrar y quién no.

Dios creo la diversidad, no se sabe en qué momento alguien dijo que teníamos que ser todos iguales, tener las mismas capacidades, hacer las mismas actividades a la misma velocidad y ser todos de una altura predeterminada para poder jugar. ¿Pero por qué no hacer un cubo dónde puedan encajar más figuras? ¿A caso no se podrían diseñar espacios donde puedan entrar a jugar círculos, estrellas, triángulos y otras figuras que tienen formas muy diferentes a las conocidas? ¿Qué buscamos las personas con discapacidad?

Actualmente se diseñan escuelas, rampas, puestos de estacionamiento, asientos, entre muchas otras cosas para personas con discapacidad, lo cual es cierto que son facilitadores en la vida de estos individuos. Sin embargo, ¿Una persona con discapacidad se conforma con poder subir una rampa o tener un puesto de estacionamiento?

Las personas con discapacidad buscan participar activamente en la sociedad, ayudar y amar a su prójimo dejando de ser individuos que dependan de la lástima o buena voluntad del otro. Para lograr esto, se requiere de la cooperación del gobierno el cual tiene el deber de “facilitar el acceso al entorno físico, el transporte, la información y las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y las comunicaciones, y a otros servicios e instalaciones abiertos al público o de uso público”.

Pero, ¿debemos esperar a que todo lo haga el gobierno? La verdadera fuerza de un país es su sociedad civil, es decir las organizaciones que no dependen del gobierno y por lo tanto no se encuentran sujetos a los intereses de este.

Si cada ciudadano en equipo con las empresas, comienza a dar oportunidades de empleo a personas con discapacidad, a facilitar la vialidad a personas con discapacidad, entonces vamos a lograr ser un tipo de sociedad exitosa, que no dependa de gobierno ni se justifique por este y se mantenga por si misma ¿Es esto posible? Yo creo que sí. Finalmente es un problema de concientización de cada individuo.

Bibliografía: Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad. Artículo 9. Recuperado el 2 de agosto, 2015 de: www.un.org/esa/socdev/enable/documents/tccconvs.pdf

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