{"id":1477,"date":"2016-03-11T17:23:49","date_gmt":"2016-03-11T23:23:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.incluyeme.org\/?p=1477"},"modified":"2019-10-30T12:36:27","modified_gmt":"2019-10-30T18:36:27","slug":"accesibilidad-fundamental-para-que-las-pcd-podamos-ejercer-con-plenitud-nuestros-derechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/testimonios\/accesibilidad-fundamental-para-que-las-pcd-podamos-ejercer-con-plenitud-nuestros-derechos\/","title":{"rendered":"Accesibilidad: fundamental para que las PcD podamos ejercer con plenitud nuestros derechos"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1477\" class=\"elementor elementor-1477\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6a3e4fad elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6a3e4fad\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-19de4b12\" data-id=\"19de4b12\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-13b0c0fb elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"13b0c0fb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Antes de comenzar, quiero hacer extensivo mi agradecimiento a las personas que conforman la Fundaci\u00f3n Incl\u00fayeme por esta invitaci\u00f3n. Quiero hacerles saber que me siento muy honrado por esta distinci\u00f3n y celebro la existencia de esta secci\u00f3n, que abre un espacio para que las personas con discapacidad, se expresen desde su propia experiencia, desde su vivir cotidiano. Hay tres conceptos que en la literatura disponible sobre derechos de personas con discapacidad, a menudo aparecen estrechamente ligados e incluso, entre algunas personas, son causa de confusi\u00f3n. Estos son, el dise\u00f1o universal, la accesibilidad y los ajustes razonables. Al escribir estas l\u00edneas, me resisto a la tentaci\u00f3n de realizar un abordaje a partir de la teor\u00eda, pues aunque \u00e9sta es necesaria, tambi\u00e9n es preciso plasmar la manera en que las personas con discapacidad enfrentamos diariamente las barreras culturales, sociales y urbanas. En efecto, la accesibilidad es un principio fundamental para que las personas con discapacidad podamos ejercer con plenitud los derechos como cualquiera otra persona. Sin embargo, la manera en que se han estructurado las sociedades en casi todo el mundo, hacen dif\u00edcil o muy dif\u00edcil que las personas con deficiencias accedamos apropiadamente a espacios p\u00fablicos o privados, a la informaci\u00f3n, a la cultura, tales como ingresar a un teatro y disfrutar de alguna obra, o simplemente ir al cine y ver una pel\u00edcula, hasta la imposibilidad para disfrutar de derechos como la educaci\u00f3n o el trabajo.<\/p><p>\u00a0<\/p><p>Soy una persona con discapacidad visual y, en mi experiencia, creo que las mayores dificultades para nosotros, las encontramos en distintas \u00e1reas y en diversos grados, principalmente en el acceso a la informaci\u00f3n, que es quiz\u00e1 la mayor de nuestras preocupaciones, por lo que me centrar\u00e9 en este problema. Crec\u00ed durante el proceso de cambio de lo anal\u00f3gico a lo digital, y viv\u00ed mis mayores complicaciones durante mi educaci\u00f3n secundaria, preparatoria y los primeros a\u00f1os de la universidad. Otro poco durante la maestr\u00eda, por la inmensa cantidad de libros que hab\u00eda que leer.<\/p><p>Al principio, pude defenderme en la escuela secundaria con una m\u00e1quina de escribir mec\u00e1nica para entregar mis trabajos, pues mis maestros desconoc\u00edan el Sistema Braille y ten\u00edan qu\u00e9 asegurarse que la informaci\u00f3n que entregaba era realmente la que yo dec\u00eda. Para leer, ocupaba los ojos de mi mam\u00e1, quien se divid\u00eda entre mis hermanos, mi pap\u00e1 y la casa para brindarme el tiempo necesario y yo tuviese un rendimiento acad\u00e9mico adecuado. Durante la preparatoria fue algo m\u00e1s o menos similar, lo mismo que en los dos primeros a\u00f1os de la universidad. Aunque debo reconocer, que las matem\u00e1ticas s\u00ed fueron sumamente dif\u00edciles, sobre todo en las ecuaciones graficadas, geometr\u00eda y otras cosas tan traumatizantes que ahora mi subconsciente las ha anulado. Casi al concluir mi segundo a\u00f1o universitario, pude con algunos ahorros adquirir mi primera computadora y conseguir el programa parlante para utilizarla. Para m\u00ed, fue como si una gran puerta se abriera ante mis ojos, pues acced\u00eda a informaci\u00f3n que antes s\u00f3lo pod\u00eda conseguir con el apoyo de mis compa\u00f1eros o alguno de mis familiares. En 2004, la informaci\u00f3n disponible en internet no era tan abundante como lo es ahora, pero para m\u00ed representaba un paso important\u00edsimo, porque como a veces suelo reflexionar, las personas sin discapacidad visual pueden llevar un libro a donde sea, leerlo mientras se toman un caf\u00e9, o mientras esperan a alg\u00fan amigo. Eso es complicado a\u00fan en nuestros d\u00edas para las personas con discapacidad visual, pero al menos, sabemos que podemos disfrutar de esa informaci\u00f3n cuando nosotros lo decidamos y no esperar a que alguien tenga tiempo disponible para nosotros.<\/p><p>A\u00fan recuerdo los desvelos de mi madre, previo a alg\u00fan examen escolar o cuando deb\u00eda entregar un trabajo final; y llegar a sentirme responsable por esa mujer que me dedicaba todo su tiempo sin esperar algo a cambio, salvo quiz\u00e1, mi superaci\u00f3n. As\u00ed que cuando al fin tuve mi computadora, vi la oportunidad de dejar descansar esa mente y ese par de ojos que tanto me hab\u00edan apoyado. Mas no bastaba s\u00f3lo con tener una computadora, tambi\u00e9n se requer\u00eda complementar el equipo con un esc\u00e1ner para digitalizar la informaci\u00f3n de los libros, que por cierto, no estaban disponibles en Internet. Recordemos que hace 12 a\u00f1os, no exist\u00edan tan a la mano los esc\u00e1neres de alimentaci\u00f3n autom\u00e1tica ni programas de escaneo tan eficaces como los hay ahora, por lo que hab\u00eda que digitalizar hoja por hoja, y esperar a que la computadora lentamente procesara esa informaci\u00f3n.<\/p><p>Con todo y todo, era un nuevo mundo para m\u00ed, un mundo que hab\u00eda que celebrar por las oportunidades que la tecnolog\u00eda estaba ofreciendo a las personas con discapacidad visual. Por ah\u00ed dicen que la informaci\u00f3n es poder, as\u00ed que imaginen cu\u00e1nto poder nos estaba vedado a las personas con discapacidad visual. No dejo de sorprenderme a\u00fan con agradecimiento y regocijo cuando veo la velocidad con que el esc\u00e1ner que tengo en mi oficina se alimenta y digitaliza la informaci\u00f3n, pues en cuesti\u00f3n de minutos, dispongo del texto de un expediente o de un libro de hasta 100 \u00f3 200 hojas.<\/p><p>Ojal\u00e1 ello hubiese sido posible cuando comenc\u00e9 la maestr\u00eda en 2008, pues entonces s\u00ed que necesitaba un esc\u00e1ner ultrarr\u00e1pido, dada la cantidad de lecturas que deb\u00edamos realizar semanalmente, pero no fue as\u00ed. En aquellos a\u00f1os, ten\u00eda que distribuir mi tiempo y optimizarlo entre escanear o leer.<\/p><p>\u00bfCu\u00e1l de ambas cosas era m\u00e1s importante?<\/p><p>\u00bfEn qu\u00e9 se deb\u00eda priorizar?<\/p><p>Lo peor, es que a veces, ni la persona con discapacidad, ni quienes forman parte de las instituciones educativas logran reconocer sus responsabilidades en la inclusi\u00f3n, pues esta, se sigue percibiendo no como una obligaci\u00f3n, sino como una acci\u00f3n de buena voluntad, incluso, entre las personas o las instituciones mejor intencionadas. Ello est\u00e1 tan arraigado en las sociedades, que trasciende tambi\u00e9n al \u00e1mbito del quehacer p\u00fablico.<\/p><p>Desde esa l\u00f3gica, la persona con discapacidad se convierte en un problema. La persona con discapacidad es el problema porque es ella la que no lee, la que no puede responder a los est\u00e1ndares acad\u00e9micos a los que las personas sin discapacidad s\u00ed est\u00e1n respondiendo. Por su parte, la persona asume ese rol impuesto y se siente responsable, culpable. Culpable porque no puede, culpable porque los dem\u00e1s s\u00ed pueden, culpable porque quiz\u00e1 deber\u00eda esforzarse m\u00e1s, porque quiz\u00e1 deber\u00eda desvelarse m\u00e1s. Tal vez por ello en algunos lugares se denomina a las personas con discapacidad como personas del doble esfuerzo, y, aunque no coincido plenamente con dicha denominaci\u00f3n, creo que entra\u00f1a alg\u00fan fundamento. A ese respecto, todav\u00eda en muchos lugares del mundo se sigue aplaudiendo ese esfuerzo, se siguen premiando los logros de las personas con discapacidad, que, con todo y los obst\u00e1culos, lograron concluir una carrera, o convertirse en el empleado del a\u00f1o.<\/p><p>Personalmente, no coincido con esa visi\u00f3n, y menos a\u00fan, con esa pr\u00e1ctica. No coincido porque hacer eso, equivale a aceptar que las cosas ya son as\u00ed, equivale a centrar el problema en la persona, equivale a resignarnos a la existencia de un Estado omiso, de un gobierno omiso, que lejos de eliminar los obst\u00e1culos, las barreras a la participaci\u00f3n de las personas con discapacidad, celebra que unos cuantos las hayan librado, cuando su obligaci\u00f3n es asegurar que la mayor\u00eda lo haga.<\/p><p>Es cierto que de pronto, en el diario caminar, encontramos actitudes que nos confrontan con lo que creemos sobre nosotros, que nos confrontan con lo que nos consideramos capaces de hacer. En el lugar donde trabajo, me encargo de promover los derechos de las personas con discapacidad y por ello viajo a diferentes lugares. Con mayor frecuencia de la que me gustar\u00eda, cuando en el aeropuerto me dirijo al mostrador para obtener mi pase de abordar, o mientras espero en alguna banca la salida de mi vuelo, suelo escuchar expresiones como \u201c\u00a1Pobrecito!\u201d, \u201c\u00a1Y viene solo!\u201d, lo parad\u00f3jico es que los due\u00f1os de esas vocecillas llenas de admiraci\u00f3n o compasi\u00f3n, pocas veces se atreven a acercarse a m\u00ed para ofrecerme apoyo o preguntarme si est\u00e1 todo bien.<\/p><p>No he tocado en este apartado otros aspectos como el enfrentar las barreras urbanas, tales como postes de energ\u00eda el\u00e9ctrica, puestos ambulantes, bolsas o cestos de basura, perros, \u00e1rboles, obras p\u00fablicas sin cerrar y sin se\u00f1alamientos de seguridad, personas con prisa y todas las dem\u00e1s cosas con que usualmente batallan las dem\u00e1s personas. Tampoco abord\u00e9 la experiencia de una persona con baja visi\u00f3n, que cr\u00e9anme, es un mundo totalmente diferente, al oscilar en esa frontera que distingue a las personas que ven de las que no ven.<\/p><p>Hoy, como solemos escucharlo en los mensajes institucionales, afortunadamente estamos avanzando; cada vez existen m\u00e1s iniciativas que buscan dignificar la imagen de las personas con discapacidad, personas comprometidas con lograr su autonom\u00eda y su vida independiente, organizaciones que buscan que se respete su vida privada y el respeto a la toma de decisiones con apoyo; m\u00e1s personas con discapacidad aparecen en el escenario p\u00fablico representando a alg\u00fan colectivo social, a alguna empresa o a alguna instituci\u00f3n, defendiendo con dignidad la posici\u00f3n que ostentan, y eso es de celebrarse, pero siguen haciendo falta m\u00e1s personas con discapacidad proactivas y participativas, se requieren mayores cuadros de liderazgo, se requieren m\u00e1s personas con discapacidad empoderadas deseosas de allanar el camino a las que vienen detr\u00e1s.<\/p><p>Ello implica un cambio de conciencia en las personas con y sin discapacidad, implica dejar atr\u00e1s el paradigma de conmiseraci\u00f3n, de segregaci\u00f3n o de admiraci\u00f3n que enfocan el problema s\u00f3lo en la persona; y comenzar a cambiar el enfoque, para pensar antes de emitir expresiones que refuercen las condiciones desfavorables para las personas con discapacidad y replantear la manera en que comunicamos algo. No hay personas que no pueden aprender, hay escuelas que no logran trasmitir los conocimientos; no hay personas que no puedan llegar a un lugar, sino hay lugares incapaces de recibir a todas las personas; no es que las personas no puedan trabajar, hay gobiernos que no imponen obligaciones para que todas las empresas y las instituciones sean inclusivas. Invito a quienes se han tomado el tiempo de llegar al final de este escrito, a convertirse en promotores y promotoras de una mayor conciencia sobre el respeto a las personas con discapacidad; a no compadecer, a no minimizar; les invito a apoyar, a practicar la solidaridad y a transformar para bien nuestra sociedad.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de comenzar, quiero hacer extensivo mi agradecimiento a las personas que conforman la Fundaci\u00f3n Incl\u00fayeme por esta invitaci\u00f3n. Quiero hacerles saber que me siento muy honrado por esta distinci\u00f3n y celebro la existencia de esta secci\u00f3n, que abre un espacio para que las personas con discapacidad, se expresen desde su propia experiencia, desde su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":1479,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[46,47,34],"class_list":["post-1477","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonios","tag-accesibilidad","tag-derechos-humanos","tag-discapacidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1477"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1477\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.incluyeme.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}