Con voz propia

Discapacidad en el espacio público

viernes, abril 20, 2018
 Por: Redacción Inclúyeme  

Cuando mencionamos los derechos de las personas con discapacidad, por lo usual se habla y piensa de sus derecho al trabajo, al trato justo, etc. Casi no escuchamos sobre su derecho al libre transito, acceso y uso de espacios públicos. ¿Cómo queremos lograr lo primero, si ni siquiera se respeta un derecho tan básico como lo segundo?.


El 12 de enero del 2017, la CDNH dio a conocer la Ley de la Accesibilidad para la Ciudad de México, en donde se estipula desde el Articulo Primero que el propósito de dicho documento:

 “…en la Ciudad de México se garantice el derecho a la accesibilidad al entorno físico, las edificaciones, los espacios públicos, la información y las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y el transporte, especialmente para las personas con discapacidad y personas con movilidad limitada, asegurando el ejercicio de sus derechos y eliminando cualquier forma de discriminación y promoviendo la igualdad.”

 

Esto pone a la CDMX como pionera en este tema, sin embargo, la realidad es aún complicada, aun cuando ya existen espacios como la Línea 6 del Metrobús que incluyen, accesos con rampa, puertas de cortesía y puntos de abordaje preferentes, entre otros, CDMX todavía está lejos de ser una ciudad incluyente.

 

Se necesitan más banquetas, cruces peatonales, entradas, accesos a escuelas y museos, libres de impedimentos y adecuados para el libre transito de las personas con discapacidad. Hoy en día cuando se habla de generar espacios accesibles e incluyentes estas no siempre se enfocan en resolver y atender las necesidades especificas de cada tipo de discapacidad, por lo general solo se habla de soluciones centradas en problemas motrices.



De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014, en la Ciudad de México, él 4.7% (417,460) de personas tiene una discapacidad y 11.5% (1, 021,742) una limitación. A nivel nacional, el tipo de discapacidad más frecuente es la relativa a caminar, subir o bajar usando sus piernas (64.1%), seguido de la discapacidad visual (58.4%) y la discapacidad auditiva (33.5). también se be trabajar en que los espacios sean accesibles para todos los tipos de discapacidad.


El verdadero reto es lograr que una ciudad con el tamaño y habitantes que tiene la CDMX, implemente dichas adaptaciones en las áreas públicas. Como primera instancia se requieren programas de sensibilización, y educación, así como medidas y acciones orientadas al apoyo equitativo de todas las personas. Esto con el fin de comenzar a crear conciencia en las personas con y sin discapacidad.


Esto nos concierne a todos, pero que solo pocos actúan a su favor. Hay que Impulsar más iniciativas y exijamos a nuestros representantes, que se cumplan las construcciones de espacios públicos incluyentes y universalmente accesibles tal como lo estipula Ley de la Accesibilidad para la CDMX.



No siempre todo es negativo. Ya existen algunas iniciativas que se empiezan a notar, como:

la Tarjeta Libre Acceso, México intenta dar un paso hacia delante, esta tarjeta permite que las personas con discapacidad puedan usar el transporte colectivo de la ciudad, de manera gratuita.

El Manual de Normas Técnicas de Accesibilidad, el cual se incluye en el Reglamento de Construcciones para el CDMX y tiene el propósito de eliminar progresivamente los obstáculos del entorno.

Las Bibliotecas incluyentes de la CDMX, dónde obras no sólo están impresas en tinta; también hay otras en lenguaje braille y algunas más con ilustraciones en lengua de señas. Además, hay numerosos audiolibros, rampas, guías táctiles y otras adaptaciones colocadas con el objetivo de facilitar la movilidad de las personas que tienen alguna discapacidad visual, auditiva o motriz.


Para finalizar analicemos un poco que no acondicionar adecuadamente un espacio público para el acceso de cualquier persona, es lo mismo que negarle la entrada, y podemos caer en la discriminación. Practiquemos la empatía inherente en los seres humanos cambiar la forma de ver las cosas. Recordemos que, si no hacemos nada por ayudar, entonces estamos de acuerdo con todo. Levantemos la voz y apoyemos a las organizaciones y los ciudadanos que trabajan por tener un país más incluyente.

El caminar de una mujer con discapacidad

viernes, marzo 16, 2018

Por: Lic. Alma Rosa Valencia Juárez

El pasado 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer y en los medios de comunicación, en nuestro entorno y redes sociales vimos circular una serie de noticias, notas, eventos, imágenes y de más en torno a tan rememorado día, en el cual se busca continuar la lucha por los derechos de las mujeres. Sin embargo, ¿Quién hablo de las mujeres con discapacidad? Dentro del colectivo femenino en qué momento hay un espacio para las mujeres con discapacidad, para hacernos visibles con todo el cúmulo de necesidades y derechos que tenemos, en qué momento se cuestiona la doble discriminación que vivimos las mujeres con discapacidad.


Con casi 30 años de edad,  siendo una mujer con discapacidad, debido a que nací con espina bífida y como consecuencia tengo alteraciones en la movilidad de piernas y cadera, además de que  utilizo un bastón para apoyarme al caminar, hoy quiero compartirles mi experiencia y los retos a los que me enfrento día a día, toda mi infancia la viví entre hospitales, quirófanos y terapias; intentando y tratando de estar “mejor”, de llegar a la “normalidad” porque es lo que te dicen todos equivocadamente, que hay que ser normal, con forme fui creciendo y cuando las cirugías y la terapia término me di cuenta que era una adolescente “diferente”, distinta a las chicas de mi edad y por lo tanto era relegada, no era “popular” entendí que tenía una condición que me haría particular toda la vida, me enfrente al bullying que por más fácil que se lea es una lucha constante a las burlas, a las bromas de mal gusto, a los apodos como “patuleca” “pata de palo”, etc., comentarios que te hacen el andar más difícil de lo que ya es, mi vida siguió y no deje de tener una expectativa en un mundo mejor y más inclusivo, cuando ingrese al bachillerato, se me hizo más ligero y encontré pares que me vieron como una compañera más del grupo y entendieron las diferencias como parte de una condición humana, supe lo que era irme de pinta, irme de fiesta y tener mi primer novio.




La vida continuaba y yo quería seguir caminando, elegí estudiar una licenciatura en la UNAM y lo hice, fue una etapa difícil entre las barreras arquitectónicas de la escuela, debido a que no hay rampas, no hay elevadores y te tienes que mover cada clase a diferente lugar y le sumamos la falta de transporte accesible en la ciudad, todos estos obstáculos para una personas con discapacidad física son el pan de cada día, concluí la carrera y me llene de miedo para enfrentar el mundo laboral, pensando en las barreras que ahora tenía que pasar, las primeras entrevistas de trabajo fueron una total discriminación a mi persona, el entrevistador te observa, te mal mira y dice algo como “luego te llamamos”, pero uno sabe que no te llamará nunca, porque lo que no le gustó fue la discapacidad.


Mi vida profesional comenzó en una asociación civil enfocada a la discapacidad, en un grupo de compañeros y compañeras incluyentes, situación que me ayudo a tener seguridad en mis cualidades personales y profesionales pero también seguridad en que hay una sociedad incluyente que se puede construir con pequeñas acciones. Actualmente trabajo para la Secretaria del Medio Ambiente de la CDMX en la coordinación del área de educación ambiental, tengo a mi cargo un grupo de 15 personas, obtuve el puesto por mis aptitudes, experiencia y perfil profesional, entonces la jefatura del área vio más allá, de la discapacidad, si muchos jefes vieran la discapacidad como una condición humana y no como un “problema” cuando van a emplear a las personas, habría más personas con discapacidad con un trabajo digno.




Sin embargo, esto no es un cuento en donde todos vivieron felices para siempre, cada día me enfrento a barreras y obstáculos, salgo de casa y camino por la calle para esperar el autobús para llegar al trabajo y lo que me encuentro son miradas que siguen mi forma de caminar, me encuentro un autobús donde no se respetan los lugares reservados, banquetas y edificios sin rampas, avenidas sin accesibilidad, una nula conciencia para cederte un asiento y más miradas que sin decir nada cuestionan tu caminar o tu cuerpo. La historia no concluye aquí, las mujeres con discapacidad vivimos más discriminación que los hombres con discapacidad, tenemos menos oportunidades de empleo, nos enfrentamos a violencia, violencia física, económica y emocional, vivimos acoso sexual porque piensan que tenemos “necesidad de afecto”, vivimos con abuso institucional y gran parte de la sociedad, nos tiene en el olvido, consideran que no tenemos voz y que no somos capaces de tomar decisiones y ser parte activa de la sociedad.




No vengo a contar mi historia para ser el centro de atención o para recibir un aplauso, la intención de escribir estas líneas es visibilizar el camino de una mujer con discapacidad y que falta mucho por hacer, para construir una sociedad incluyente y no solo integrarnos, hay muchas barreras y obstáculos que tenemos que derribar desde la trinchera en la que estemos parados, institucional, empresarial, escolar, etc., hay mucho por hacer en pro de las personas con discapacidad de cualquier tipo, pero aún más por los derechos de las mujeres con discapacidad.


Alma Rosa Valencia Juárez es Licenciada en Trabajo Social por la UNAM Trabajó en la Red Nacional para la prevención de la Discapacidad (RENAPRED) coordinando el área de programas operativos, miembro activo del Comité de Atención a la Personas con Discapacidad (CAD) de la UNAM. Actualmente labora como coordinadora de Educación Ambiental en la Secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA).    

Me gusta mucho ir al GYM

viernes, febrero 02, 2018


Miguel es inquilino del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme; hace unos días nos contó la importancia de hacer ejercicio y cómo ahora practica uno de sus deportes favoritos por los menos 3 días a la semana.


Inclúyeme: Hola, ¿cómo te llamas?

Miguel Ángel Muñoz


Inclúyeme: En nuestro blog estamos hablando sobre deportes, ¿a ti cuál deporte te gusta?


Miguel: Me gustan varios como el Kick Boxing, pero el que más disfruto es MMA que aquí se conoce como Artes Marciales Mixtas.


Inclúyeme: ¿Quién tu deportista favorito?


Miguel: Soy fan de Conor Anthony McGregor, campeón de peso pluma y peso ligero en las artes marciales mixtas UFC.


Inclúyeme: Cuéntanos, ¿por qué lo admiras?  


MiguelEs uno de esos deportistas que no tuvo una vida fácil; como en las películas, su historia de vida es muy motivadora, es un peleador que vine desde abajo y que le ha costado mucho salir adelante.


Inclúyeme: ¿Practicas algún deporte? O ¿te gustaría practicarlo? Y, ¿por qué?


Miguel: Antes de entrar al Programa Vida Independiente, practicaba Kick Boxing cuando estudiaba en la Ibero en el programa “Somos uno Más”, pero tuve que dejar la escuela y con ello también mis clases de Kick Boxing.

Al entrar al departamento de Fundación Inclúyeme, empecé a buscar un GYM cerca para entrenar y regresar a hacer lo que me gusta, pronto encontré un GYM que se llama 9Round ahí entrenamos cardio y resistencia, eso nos ayuda a ejercitar todos los músculos en 30 minutos.



Inclúyeme: ¿Cuántas veces por semana vas a 9Round?


Miguel: Ahora llevo unos meses en entrenamiento, regularmente debo asistir por lo menos 3 veces por semana para no perder condición.


Inclúyeme ¿Haces deportes con tus compañeros del departamento?


Miguel: En el departamento hacemos bicicleta y salimos a correr o a trotar con nuestro facilitador. Gracias a que estoy empezando a entrenar en el GYM, los compañeros se están animando a ir conmigo.


Inclúyeme: ¿Qué es lo que más te gusta de hacer deporte?


Miguel: Desde que regresé a entrenar he podido estar más tranquilo y menos estresado después de un día de trabajo, también he podido conocer más gente que le gustan las mismas cosas que a mí.


Inclúyeme ¿Cómo te ayuda practicar deporte en tu vida diaria?


Miguel: Es bueno para mi salud y me mantengo con una buena condición y así, poder rendir más en el día.



Inclúyeme: ¿Te gustaría que más de tus compañeros hicieran deporte junto contigo?


Miguel: Sí, de hecho ya mi entrenador nos dio la oportunidad de que ellos tomen una clase gratuita para que ellos se animen a realizar este deporte, poco a poco espero que les guste; es bueno para ellos.


Inclúyeme: Por último, ¿qué le dirías a la gente que no hace deporte?


Miguel: Que se quiten la flojera y dejen de estar sentados viendo la televisión, es muy bueno hacer ejercicio, nos ayuda a mantenernos activos y tener una buena condición y sobre todo buena salud.

Es importante saber qué hacer en caso de emergencia

viernes, enero 12, 2018

Esta semana nuestro amigo Ricardo, inquilino del Programa Vida Independiente, nos platica sobre seguridad y cómo actuar en caso de emergencia.

 


Inclúyeme: Hola, ¿cómo te llamas?

Ricardo Adair

Inclúyeme: Este mes estamos hablando de seguridad en nuestro blog, ¿te han enseñado qué hacer en caso de una emergencia?

Ricardo: He leído y aquí me han enseñado sobre los protocolos de seguridad para distintas situaciones, por ejemplo: primeros auxilios, simulacros en caso de sismo, incendio, fuga de gas, agua, asalto, extorsión telefónica, uso de Internet y redes sociales, uso de tarjetas bancarias, etc.

Inclúyeme: Hace unos meses fue el temblor, ¿podrías contarnos tu experiencia?

Ricardo: Claro que sí. El primer temblor me toco en el departamento con mis compañeros y el facilitador, yo me estaba terminando de bañar y mis compañeros preparándose para  dormir, cuando de pronto sonó la alerta sísmica. Al principio pensamos que era falsa alarma como la anoche anterior pero cuando vimos que se empezaba a mover el depa, nos juntamos y replegamos todos. Al terminar el sismo vimos un rato las noticias para informarnos de todo y después nos fuimos a dormir dejando el calzado listo por si había una réplica, ya que se sintió fuerte.

El segundo sismo, el del 19 de septiembre, me toco en mi trabajo; cabe mencionar que mi jefe estaba de vacaciones y sólo estábamos mi compañero y yo.  Regresaba a la oficina, pero en el trayecto empezó a temblar muy fuerte y a sonar la alerta sísmica, ya no llegue al lugar  porque mis compañeros me detuvieron y nos replegamos en una columna, mi compañero llego al mismo lugar con más personas que estaban en el mismo piso de trabajo, nosotros estamos en el sótano, un piso debajo del nivel de calle. Cuando terminó el sismo, procedimos a evacuar el edificio para que personal de seguridad revisara el inmueble, al termino regresamos a nuestra área y nos informaron que se suspendían labores y que el inmueble estaba bien, pero con daños menores sin riesgo alguno.

Inclúyeme: Después de este lamentable hecho, ¿cómo ha cambiado tu vida en cuanto a tu seguridad en caso de emergencia?

Ricardo: Uno mismo ya tiene la experiencia con los conocimientos adquiridos y con los que van saliendo en cada circunstancia, por ejemplo, si alguien se pone mal, tenemos que ver qué le paso, qué tiene, ver si está consciente, si tiene signos vitales etc., después procedemos a bríndale los primeros auxilios y a llamar al médico, supervisor o jefe y a los familiares.

En caso de sismo procedemos a evacuar o replegarse dependiendo del lugar en el que estemos, por ejemplo, si estamos en una casa o en un edificio en los primeros pisos es salir de inmediato, si estamos en los pisos de hasta arriba se procede a repliegue.

Inclúyeme: ¿Conoces los protocolos de seguridad de tu departamento?

Ricardo: En este momento estamos en una etapa en la que estamos construyéndolos para ponerlos en práctica y actuar en cada situación de manera correcta, ya tenemos algunos.

 

Inclúyeme: ¿Podrías decirme cuáles son?

Ricardo: 1-Primeros Auxilios en caso de que el Facilitador sea el afectado

2- Cómo actuar en caso de sismo

3- Qué hacer en caso de una fuga de gas

4-Cómo actuar en caso de visita no programada


Inclúyeme:
 En caso de emergencia, ¿sabes a quién llamar?


Ricardo:
Sí, por ejemplo en caso de fuga de gas o incendio, llamo a los bomberos; en caso de visita no programada, comentarlo con mi facilitador para que él atienda a la persona; en sismo, en caso de que haya algún daño o necesite revisión, llamo a protección civil; en caso de que alguien se ponga mal, lo primero es darle los primeros auxilios y saber cómo está, después llamamos al paramédico, dependiendo la situación procedemos a llamar a la jefa de mi facilitador y posteriormente a familiares o tutores de la víctima; por último, en caso de asalto, llamar a la policía para hacer la denuncia correspondiente.  


Inclúyeme:
¿Has hecho algún simulacro de emergencia con tus compañeros del departamento o trabajo?


Ricardo:
No, pero en ambos lugares ya se están preparando para ponerlos en práctica.



Inclúyeme:
¿Podrías contarnos alguna experiencia donde hayas usado alguno de los protocolos de emergencia?

Les voy contar mi experiencia con una tarjeta de Banco:

Cuando iba a usar mi tarjeta en una tienda me dijeron que tenía saldo insuficiente, al principio me extrañó porque no había hecho muchas compras, por lo que decidí llamar para ver qué pasaba, el resultado fue que tenía unos cargos no reconocidos por lo que cancelaron la tarjeta e iniciaron una investigación para ver si procedía la devolución de dinero, primero me dijeron que los cargos se habían hecho con la tarjeta pero yo volví a insistir en que no y que todo había sido una clonación de tarjeta, finalmente se hizo una nueva investigación más exhaustiva y el resultado fue que tenía la razón y me devolvieron el dinero a la tarjeta.

Como sugerencia debemos de estar al pendiente de los cargos a las tarjetas y si vemos alguno que no reconozcamos reportarlo inmediatamente, poner mucha atención cuando hacemos las compras viendo que no hagan mal uso de ella y en caso de ser así, reportarlo inmediatamente.


Inclúyeme:
¿Crees que sería importante que todos supieran qué hacer en caso de una emergencia?


Ricardo:
Claro que es muy importante, de esa forma podemos saber cómo actuar y nos sirve para que todos estemos seguros.


Inclúyeme:
¿Qué le dirías la gente para que sepa más sobre qué hacer en estos casos?

Ricardo:  Que tomen consciencia de la importancia de implementar protocolos y simulacros para estar preparados para una situación de emergencia y no verlo como un juego, ya que lamentablemente vivimos en una ciudad con mucha delincuencia, violencia, corrupción, falta de valores y experiencia para actuar en este tipo de situaciones.

Vivimos en zona sísmica por lo que somos vulnerables a que en cualquier momento pueda temblar, por tal motivo debemos de estar preparados para este tipo de circunstancias.

También en otras situaciones, por cuestión médica, incendio, fugas de gas, asalto, visita no programada etc.

Para las personas con discapacidad se debe de tener un protocolo especial para bríndales seguridad y apoyo, ya que algunas personas necesitan apoyos y dependen de los demás para poder seguir el protocolo en caso de alguna emergencia, brindando un trato digno, confiable y respetuoso.


Debemos comer sano, para tener una buena salud.

martes, diciembre 26, 2017

Esta semana en nuestro blog nuestro amigo Vicente nos cuenta cómo cambió su alimentación por un problema que tiene de salud, y cómo cambió rotundamente su forma de alimentarse para poder cuidarse mejor.


Inclúyeme: Hola, ¿cuál es tu nombre?

Vicente 

Inclúyeme: Estamos hablando este mes en el blog de Fundación Inclúyeme sobre nutrición y una buena alimentación, ¿qué te gusta comer?

Vicente:  Me gusta comer verduras y tomar mucha agua, también el pescado y a veces pollo.

Inclúyeme: ¿Tienes una dieta específica para cuidar tu peso o algún malestar?

Vicente: Hace como 3 meses sentí un malestar estomacal y hace un mes fui con mi mamá a ver al médico y me dijo que tenía algo llamado reflujo, me mandaron 2 medicamentos, y el doctor sacó una hoja y me dijo que tenía que comer lo que decía ahí, no comer grasas o picante, no puedo comer chocolate, ajo, cebolla y jitomate, y desde entonces ya no puedo tomar refresco -cara triste-.

Inclúyeme: ¿Qué has dejado de comer que te gustaba mucho, debido a tu régimen alimenticio? 

Vicente: A mí me gustaba mucho tomar refresco y comer garnachas, y con mi mamá en casa comíamos muchas tortillas, me gustaban los tacos de carnitas.

Inclúyeme: Cuando te toca cocinar para tus compañeros, ¿qué te gusta hacerles de cenar?

 Vicente: Los lunes me toca hacer de cenar a mis compañeros y entonces veo en el pizarrón qué toca hacer, pero si no puedo comer lo que toca yo como queso panela, pero yo les hago a ellos un sándwich de atún con verduras.

Inclúyeme ¿Cada cuánto la doctora viene a pesarte? Y ¿ella te hace recomendaciones sobre tu alimentación?

Vicente: Hay una nueva doctora y comenzó a venir hace poco, dice que va venir cada mes pero que debo respetar mi dieta y hacer mucho ejercicio y no olvidar tomar mis medicamentos para sentirme bien de mi reflujo.

Inclúyeme: ¿Cómo te ayuda tu alimentación a estar más sano?

Vicente: Me tengo que cuidar porque si no el doctor me va meter una manguera por la boca y no quiero, ya mejor me gusta comer lo de mi dieta y tomar mi medicina.

Inclúyeme: ¿Practicas algún deporte para complementar la actividad física con tu alimentación? 

Vicente:  Sí, me gustaría jugar básquet ball, ese deporte me gusta mucho, pero aquí hago bicicleta en el departamento.

Inclúyeme: Cuando vas al super con tus compañeros, ¿quién hace la lista de alimentos y cómo se organizan para comprar lo que les gusta?

 Vicente: Pues comparamos verduras, pescado y pollo, pero también, a veces, compramos algo que se nos atoje, como yogurt.

Inclúyeme:  Por último, ¿qué nos recomiendas para tener una buena alimentación? 

 Vicente: Comer frutas y verduras, hacer el deporte que te guste.

Así me gusta divertirme

viernes, noviembre 17, 2017

Para nuestra sección “Con voz propia” hace unos días platicamos con una de las inquilinas del Programa Vida Independiente; nuestra nueva amiga se llama Sandy, la cual tenía muchas ganas de contarnos qué es lo que más le gusta hacer en su tiempo libre y sus ratos de ocio.


Inclúyeme: ¿Cómo te llamas?

Sandy: Me llamo Sandy.


Inclúyeme: ¿Qué es lo que más te gusta hacer cuando llegas de trabajar, con tus compañeros del departamento?

Sandy: Ver la televisión y escuchar música de banda, en especial la banda MS, y ayudar a todas a la preparación de la cena.



Inclúyeme: Cuándo no estás en el Programa Vida Independiente, ¿qué es lo que haces para divertirte?

Sandy: Los fines de semana salgo con Vivi (Facilitadora en el Programa) a pasear, vamos a Bellas Artes, al teatro y museos; me gusta apoyar a las personas, en especial a Chayito, porque hay algunas cosas que no las puede hacer y tenemos que estar recordándole.


Me gusta ir a las plazas comerciales porque veo ropa, zapatos, cosméticos y los celulares, porque me gustaría tener uno, ahora estoy ahorrando para comprarme uno.


Inclúyeme: ¿Qué lugares frecuentas con tus amigos y qué haces cuando los visitas?

Sandy: Me gusta salir con mis compañeros del departamento, platicar y convivir; ¡me gusta hacerles bromas a mis compañeras! (le gana la risa). A veces les pongo cuernos cuando se toman la foto. A veces les digo que ya vinieron por ellas, y no es verdad.


Me gusta ir a los restaurantes a comer y a platicar sobre cómo me ha ido, también me gusta ir al parque porque me gusta ver las plantas y a los animales, en especial a los perritos, me gustaría tener uno.


Me encanta ir a la feria de Chapultepec, porque hay juegos, me divierto con mis compañeros, y veo todos los puestos; a mí me gustan mucho los muñecos de peluche. Me gusta ir al bosque de Chapultepec porque puedo ir al zoológico, al castillo y pasear en lancha en el lago, y disfruto caminar.



Me gusta ir a bailar a las fiestas con mis compañeros de los otros departamentos, porque me siento alegre, contenta y convivo con otras personas.


Voy al parque hundido a hacer ejercicio a veces, lo que más me gusta es el reloj grandote, me gusta ver cómo giran las manecillas, también me gusta ver a las ardillas que se trepan en los árboles. Y me encanta comer elotes que venden ahí.


Este año fui a la feria del caballo y me gustó mucho; fui a ver a algunos artistas, a la banda MS, a los Ángeles Azules y a Gerardo Ortiz, también vi las carreras de caballos. Me llamó la atención los voladores de Papantla, y me gusta ver a la gente en la tirolesa, no me gustaría aventarme, me da miedo; vi como bailaban los chicos danza folclórica. Había mucha comida pozole, huaraches, tostadas, quesadillas, bebidas, micheladas, ¡me gustan las micheladas!


También me gusta que me visiten mis amigos (Tania, Karen, Alicia, Jessica) y contarles mis cosas, me gusta atenderlas cuando vienen.



Inclúyeme: ¿Practicas algún deporte o te gustaría practicarlo y cuál es?

Sandy: Camino y hago un poco de bicicleta, me gustaría practicar el fútbol y natación. Me gustaría practicar natación porque me gusta estar en el agua.


El futbol me gusta porque puedo correr y se integran más chicos.


Inclúyeme: ¿Quién es tu persona favorita con la que te gusta salir?

Sandy: Mi persona favorita es Yunuen (Facilitadora en el Programa) porque echamos relajo, nos acompañamos del trabajo al departamento y viajamos en metro, o nos regresamos caminando al departamento.


Me da consejos, platicamos de cosas que no debo hacer o que están mal, y me ha ayudado a mejorar mi comportamiento, le puedo contar las cosas que me pasan, siempre me dice “no hagas cosas buenas que parezcan malas”.

 

 

Así vivo mi discapacidad intelectual

viernes, octubre 20, 2017

Para nuestra sección Con Voz Propia, platicamos con Pablo Morilla Arriaga, quien tiene 45 años y es uno de los inquilinos del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme. Él nos comentó que ha vivido su discapacidad intelectual favorablemente, porque tiene empleo, amigos y pasatiempos divertidos. A continuación les compartimos la entrevista.

Inclúyeme: Para ti, ¿qué significa la discapacidad intelectual?

Pablo: Tener limitaciones físicas.

Inclúyeme: ¿Cuánto tiempo llevas viviendo en el departamento de Fundación Inclúyeme y por qué decidiste vivir aquí?

Pablo: Llevó dos años viviendo con 3 compañeros más, y lo decidí para conocer el programa.

Inclúyeme: ¿Cómo te sientes en el departamento?

Pablo: Bien, me gusta vivir así porque me siento independiente.

Inclúyeme: ¿Cómo te llevas con tus compañeros del departamento?

Pablo: Muy bien porque ya nos conocemos y todos tenemos discapacidad intelectual. Mi mejor amigo es Luis.

Inclúyeme: ¿Hay alguna anécdota que recuerdes?

Pablo: Me acuerdo cuando fuimos a Kidzania con los compañeros – a una Fundación a beneficio de paramédicos— nos divertimos mucho y aprendimos los diferentes oficios que hay en un trabajo.

Inclúyeme: ¿En dónde trabajas y cuánto tiempo llevas ahí?

Pablo: Trabajo en Apoint y llevo 2 años. Me siento bien en mi trabajo, hago retoques de imágenes en Photoshop.

Inclúyeme ¿Qué otro trabajo te gustaría tener?

Pablo: Capturista de datos en Excel y crear páginas web.

Inclúyeme ¿Qué haces cuando terminas de trabajar?

Pablo: Voy al departamento los jueves y viernes y coopero en los quehaceres del depa, como lavar mi ropa, aspirar, ir por las compras de nuestra comida y preparar la cena.

Inclúyeme ¿Qué actividades realizas con tus amigos?

Pablo: Salidas a varios lugares como el cine o museos y deportes.

Inclúyeme: ¿Cuál es tu pasatiempo favorito?

Pablo: Leer, ir al cine para ver películas de terror, comedia y aventuras. También me gusta mucho ir a museos y las carreras atléticas.

Inclúyeme: ¿Cuál es tu comida preferida?

Pablo: Hamburguesas, pizza y ensalada de atún.

Inclúyeme: ¿Qué te gusta hacer los fines de semana?

Pablo: Tomar cursos de lo que sea, pero lo que más me gusta es la tecnología. También juego X Box.

Inclúyeme: Si algún día dejaras de vivir en los departamentos de Fundación Inclúyeme, ¿con quién te gustaría vivir? Y ¿cómo te gustaría que fuera tu casa?

Pablo: Me gustaría vivir con amigos en un departamento moderno y que fuera ecológico, de esos que protegen al medio ambiente.

Estimados lectores, este blog es incluyente, si desean narrar historias y experiencias de vida de personas con discapacidad, serán bienvenidas.

La historia de un mexicano destacado

viernes, septiembre 08, 2017

En este mes patrio nos parece importante dar a conocer las historias de mexicanos que están sobresaliendo en áreas deportivas, académicas o por su labor altruista. Esta entrevista fue realizada por Rebeca A. Zavala, asistente del centro de información y difusión de Confe y Silvana Mejía Nieto, quien está haciendo su servicio social, ambas entrevistaron a Luis Torres Pico, un joven de 29 años con discapacidad intelectual que actualmente cursa un diplomado en la Universidad Anáhuac.


Luis Torres pertenece a los talleres productivos de Confe, asociación civil que trabaja en favor de personas con discapacidad intelectual y tiene afiliadas a 114 organizaciones del país.


Rebeca: ¿Me puedes platicar un poco cómo fue tu vida antes de llegar a Confe?


Luis: Estuve trabajando casi tres años en una farmacia, pero me aburrí. Luego dejé de trabajar y estuve con mi tío Juan. Después llegó mi mamá y estuve con ella un tiempo. Mi mamá se enteró de Confe y me trajo porque yo estaba distraído, era muy nervioso, casi no hablaba y tomaba medio raras las cosas. Ya casi tengo dos años aquí, ya recorrí todos los talleres y me he acostumbrado a las actividades y al trabajo.


Rebeca: ¿Has estado en todos los talleres?


Luis: Ajá, en maquila, jardinería, panadería, costura; también estuve en las oficinas.


Rebeca: ¿Crees que hayas tenido mejoría desde que entraste a Confe?


Luis: Sí, porque al principio no era muy sociable y poco a poco me he acoplado a la gente, ahora tengo amigos y aquí me apoyaron para entrar a la universidad.


Rebeca: ¿En cuál universidad estudias?


Luis: Ahorita estoy en la Universidad Anáhuac Campus Norte, estudiando el diplomado de Habilidades Sociales y Vocacionales en la Facultad de Educación, voy a empezar el tercer semestre. Son dos años de diplomado y ya termino a finales del año. La Anáhuac me dio una beca y yo pago otra parte. 


Rebeca: Para ti, ¿qué ha sido lo más difícil a lo largo de tu vida?


Luis: A veces me pongo nervioso, me preocupa lo que opina la gente, no sé, tengo miedo a las miradas, tengo que concentrarme un poco más en muchas cosas, poner más atención porque me distraigo y quiero hacer las cosas muy rápido.


Rebeca: Y, ¿cómo lograste entrar a la Anáhuac? ¿Te inscribiste solo? 


Luis: Me ayudó la maestra Carmen. Yo decidí primero estudiar para acoplarme, porque si trabajo voy a tener más distracciones y se me van a olvidar las cosas. Ahora ya me adapto, me gusta tener amigos, convivir con la gente. Ya después de conocer a mis compañeros me acostumbro y platicamos de muchas cosas.


*Rebeca A. Zavala tiene 34 años de trabajar en Confe, estudió biblioteconomía y dice que una de sus grandes satisfacciones es aplicar en su trabajo cotidiano algunos de los objetivos que incluye la Convención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad, como son el derecho que tienen a la educación y al trabajo.


Por su parte, Luis Torres Pico requiere medianos apoyos de acompañamiento para su discapacidad intelectual y trastorno límite de la personalidad.


Este espacio es de nuestros lectores, si deseas narrar historias y experiencias de vida, son bienvenidas.

No me gusta que me llamen persona con discapacidad, simplemente soy Sergio

viernes, agosto 11, 2017

Por Sergio Hernández

Sergio es parte del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme y vive en uno de los departamentos con tres compañeros más. Su facilitadora Alma Díaz, quien lo guía en actividades cotidianas, educativas y laborales, lo entrevistó acerca de expresiones incluyentes. Lo primero que comentó es que no le agrada que antepongan la discapacidad a su nombre, le incomoda que hagan referencia a su condición.

“En la primaria, un niño siempre me repetía que yo era lento, ese comentario era negativo y me afectaba. En la adolescencia yo era más rebelde y me enojaba que siempre hacían referencia a mi discapacidad intelectual, me frustraba porque todo el tiempo me lo recordaban y yo lo veía como ofensa”, comentó Sergio.

“Ahora que soy un adulto, ya no me molesta tanto, pero prefiero que solo me digan Sergio sin importar la condición que tengo. Yo nunca he escuchado a nadie referirse a las personas con autismo con atributos positivos. Actualmente, por la forma de mi cabeza y mi cuerpo a veces me dicen Franki, pero yo siento que esto es de onda y de broma entre amigos”.

Sergio manifiesta que, para él, un lenguaje incluyente es de todos los días y es el respeto que tiene la gente al comunicarse con personas que tienen algún tipo de discapacidad, por ejemplo, a las Personas con Discapacidad Motriz se les dice paralíticos o inválidos y a las Personas con Discapacidad Intelectual, se hace referencia a retrasados, tontos, inútiles, lentos… A quienes tenemos Autismo, se nos dice locos, porque vamos al psiquiatra y tenemos dificultades para comunicarnos, interpretar y relacionarnos.

Alma Díaz, quien es facilitadora del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme, nos comentó que las terminologías discriminatorias, ofensivas, burlonas y de menosprecios han estado presentes a lo largo de la historia. Por la forma de mirar la discapacidad, se ha marcado segregación, exclusión y discriminación.

Afortunadamente, hoy el Modelo Social de la Discapacidad desde la Convención de los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, marca un enfoque de igualdad de condiciones ante la ley, y desde la perspectiva de la comunicación, se propone un lenguaje incluyente.

Recordemos que la discapacidad no es sinónimo de enfermedad, sino que la funcionalidad de este sector es diferente, y muchas veces las limitaciones con las que se topan, proceden de las barreras que la propia sociedad les impone. Por lo que debemos evitar tanto los términos ofensivos, como aquéllos que los hacen ver como víctimas o superhéroes.

Cuando se refiera a la discapacidad de una persona es mejor decir: persona con discapacidad, persona con autismo o persona con discapacidad intelectual.


Aunque tenga discapacidad intelectual puedo ir a trabajar a mi oficina: Blanca Alicia

viernes, julio 07, 2017

Me llamo Blanca Alicia Vázquez Galindo, tengo 24 años y actualmente trabajo en Nivea. Yo soy una persona con discapacidad y a veces los demás piensan que no podemos ser independientes o tener un empleo, pero sí podemos hacer muchas cosas. Yo le he echado un buen de ganas a mi trabajo porque si no lo tuviera no podría comprarme cosas, mi sueño es llevar a mi mamá a Acapulco y para eso tengo que seguir echándole ganas.

 

Las actividades que hago en Nivea son revisar que las salas de juntas tengan marcadores, borradores, que los pizarrones estén limpios, entregarles a mis compañeros papelería, anotar los materiales que les entregue, y pasarle ese reporte a mi jefa. También ayudo a organizar los vales de gastos y de comida, eso me costaba trabajo, pero al final logré hacerlo muy bien y mi jefa me felicitó.

 

Recibí capacitación en Daunis, ellos me enseñaron que, aunque tenga discapacidad intelectual, tengo muchos derechos y puedo hacer cosas como todos los demás. Aprender fue una experiencia muy padre, estoy agradecida con Oscar, Vanessa y Lupita porque me ayudaron a conseguir mi trabajo y siguen apoyándome para que haga bien las cosas.

 

Daunis es importante para mí porque me enseñaron a desenvolverme mejor con las personas, aprendí a ser más independiente, ahora que estoy trabajando regreso sola a mi casa. También aprendí que ya no soy una niña chiquita y cuando hay un problema tengo que buscar la forma de arreglarlo, porque no se vale que me ponga a llorar, ya no somos bebés, tenemos que resolver nosotros solos los problemas. En mi trabajo no puedo estar haciendo berrinches.

 

Más adelante quiero casarme, formar una familia y tener hijos, pero primero tengo que ser responsable de mí. Por ejemplo, tengo que recordar llevar mis lentes todos los días, porque si se me olvidan eso afecta mi trabajo y puedo perderlo.

 

Formando a jóvenes adultos para la autonomía y un empleo formal


Daunis nace como un proyecto familiar en 1992, fundado por la señora María Magdalena Govela en la ciudad de Guadalajara, para darle trabajo a su hijo Diego, un joven con Síndrome de Down. Posteriormente, se trasladan a la Ciudad de México, en donde se conforma Daunis Gente Excepcional, retomando el modelo de taller productivo y abriendo puertas en la inclusión laboral de Personas con Discapacidad Intelectual.

 

Mónica Vanessa Hernández Cortes, coordinadora de inclusión laboral de Daunis IAP, nos comenta que por medio del taller productivo los jóvenes, pueden reforzar y adquirir competencias enfocadas a la disciplina laboral, así como la introducción a un ambiente de trabajo, lo cual favorecerá a una inclusión exitosa. Además del ámbito laboral, también enfatizan en la generación de habilidades que permitan a la persona lograr una inclusión social lo más integral posible, haciéndolo participe de su comunidad y ejerciendo todos sus derechos.

 

Actualmente, Daunis se encuentra capacitando a 27 personas adultas. El modelo de atención para la capacitación laboral de la organización pretende generar habilidades que fortalezcan y encaminen a los jóvenes hacia una vida independiente y de calidad.

 

La institución ha logrado establecer vínculos con más de 25 empresas incluyentes para que los capacitados se incorporen a un empleo de manera formal. Los tamales se comercializan a través de “desayunos con causa”, venta directa al personal del corporativos y para eventos especiales. Los jóvenes colaboran en la producción, organización y venta del producto. Algunas de las empresas vinculantes son:

 

-              Coca-cola

-              Nivea

-              Grupo Televisa

-              Gate Gourmet

-              Credit Suisse

-              Mijares Angoitia Cortés y Fuentes

-              Grupo APRO

-              KPGM-ARAMARK

-              Savare Medika

-              O´frut S.A. de C.V.

-              Notaría 226