Trabajo emocional con familias

“Concédeme el derecho de conocerme a mí manera (…) pon en duda tus ideas,
define tus conceptos y trabajemos juntos en la construcción de un puente entre nosotros”.

Jim Sinclair – persona con autismo.

En la vida nada es permanente todo es temporal. La familia no es la excepción. El ciclo vital de la familia es un proceso de desarrollo que consiste en atravesar una serie de etapas que implican cambios y adaptaciones. Estos cambios pueden provocar crisis de menor o mayor intensidad, debido a que las reglas se van modificando de una etapa a la otra, lo que provoca en el sistema familiar reacciones adversas a los cambios. Sin embargo, tras cada crisis, el equilibrio familiar regresa.

El Programa de Desarrollo y Fortalecimiento Integral Familiar de Fundación Inclúyeme se enfoca en la etapa del reencuentro o también conocido como “nido vacío”. La madurez en la pareja conlleva normalmente la salida de los hijos del hogar paterno o la independencia y autonomía con respecto a los padres. En esta etapa se espera que los hijos se vayan a formar sus propias familias y a seguir su propio ciclo vital de la familia, así como los padres continúan con su proyecto de vida personal.

En las familias con un hijo con discapacidad intelectual, esta etapa requiere de una preparación distinta así como nuevos apoyos, nuevas dinámicas. Es muy probable que los padres por miedo o por el propio desgaste emocional eviten de alguna forma que este proceso se lleve a cabo. Cuando el presente ha sido duro, difícil y complejo, el futuro se puede percibir muy amenazante. A través de los años, muchos padres de personas adultas con discapacidad intelectual se han programado para que sus hijos vivan con ellos el resto de sus vidas. Sin embargo, sabemos que en el ciclo natural de la vida no siempre es así. Las persona adultas con discapacidad intelectual pueden y deben tener derecho a una vida normalizada donde su voz y deseos sean tomados en cuenta. Para la mayoría de las familias, este es un tema que provoca mucha angustia y dolor en los padres así como en los hermanos.

El servicio del Programa de Desarrollo y Fortalecimiento Integral Familiar está enfocado a acompañar a las familias de las personas con discapacidad intelectual en su proyecto de vida, partiendo de sus propios recursos y fortalezas, atendiendo a sus necesidades y demandas y facilitando los apoyos necesarios para mejorar su calidad de vida y el bienestar de cada uno de los miembros. Nuestro programa asume a la familia como un grupo activo que constituye el principal recurso para responder a las necesidades de todos sus miembros.

El programa de talleres está enfocado en temas como la adultez, vida independiente, autodeterminación, calidad de vida familiar, resiliencia y todo aquel tema que fortalezca a las familias en esta etapa de vida. Todos los temas son abordados a través de talleres dinámicos y cine-debates que generan un movimiento de ayuda mutua, donde se comparten experiencias que favorecen el fortalecimiento en el grupo de padres.

Este año hemos realizando 18 talleres para padres de familias. Cada taller que se ha llevado a cabo deja siempre un claro aprendizaje en las familias, así como en nosotros como profesionales. El Programa de Desarrollo y Fortalecimiento Integral Familiar es un servicio continuo; no trabajamos para la familia sino con la familia. Nuestro programa es un servicio que trabaja de la mano con nuestra Red de Aliados Inclúyeme, juntos contribuimos a la normalización de la vida de las familias de personas con discapacidad intelectual.

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