Accesibilidad en el Programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme

En los últimos tiempos, hablar de accesibilidad se ha vuelto relativamente común cuando se toca el tema de discapacidad, sin embargo, es un concepto que ha sido asociado generalmente a discapacidades físicas como un tipo de apoyo que estas personas requieren.

Hablar de accesibilidad va mucho más allá de sólo dar acceso físico a espacios y lugares públicos. Dentro del marco de la visión social de la discapacidad, es de vital importancia tomar en cuenta la diversidad social en la que vivimos, y esta diversidad debe contemplarse en varios sentidos:

– Diversidad dimensional (todos tenemos distintas medidas)
– Diversidad motriz (todos nos movemos de formas distintas)
– Diversidad cognoscitiva (todos entendemos de forma diferente)
– Diversidad perceptual (todos percibimos nuestro entorno de distintas maneras)
Para dar respuesta a esta diversidad en espacios y contextos públicos, habitacionales, laborales, escolares, etc., nos podemos servir del concepto de diseño universal que implica tomar en cuenta a todos.

El concepto de diseño universal se refiere al diseño de productos y entornos para ser usados por todas las personas, al máximo posible, sin adaptaciones o necesidad de un diseño especializado.

Existen 7 principios que se deben tomar en cuenta en el diseño y planeación de entornos para garantizar que todos podamos acceder a estos espacios:

– Uso equitativo: es útil y comercializable para todo tipo de personas.
– Uso flexible: se acomoda a un amplio rango de preferencias y habilidades individuales.
– Uso simple e intuitivo: el diseño es fácil de entender, sin importar la experiencia, conocimientos, habilidades, lenguaje o nivel de concentración del usuario.
– Información perceptible: el diseño trasmite al usuario la información necesaria de forma efectiva sin importar las condiciones del ambiente o las capacidades sensoriales del usuario.
– Tolerancia al error: el diseño minimiza los riesgos y las consecuencias adversas de acciones involuntarias o accidentales.
– Mínimo esfuerzo físico: el diseño puede ser usado cómoda y eficientemente minimizando la fatiga.
– Tamaño adecuado de aproximación y uso: proporciona un tamaño y espacio adecuado para el acercamiento, alcance, manipulación y uso, independientemente del tamaño corporal, postura o movilidad del usuario.
Si se diseñaran espacios, lugares, utensilios y productos siguiendo estos principios, no tendríamos que hablar de accesibilidad ya que estaríamos dando respuesta a las necesidades de todos.

Debido a la dificultad de encontrar espacios diseñados acorde al diseño universal, nos vemos en la necesidad de habar de accesibilidad que es la combinación de elementos constructivos y operativos que permiten a cualquier persona con discapacidad entrar, desplazarse, salir, orientarse, y comunicarse con un uso seguro, autónomo y cómodo en los espacios construidos, en el mobiliario y el equipo.

La accesibilidad es la condición necesaria para permitir a las personas participar en las actividades sociales y económicas para las que la infraestructura construida ha sido concebida.
Como concepto, es la condición que posibilita el llegar, entrar, salir y utilizar para el objetivo con que fueron construidos, las casas, las tiendas, los teatros, los parques y espacios públicos, las oficinas públicas, los lugares de trabajo, etc., y en caso necesario ser evacuado en condiciones de seguridad.

La accesibilidad puede entenderse en relación con tres formas básicas de la actividad humana: movilidad, comunicación y comprensión, es decir, que no sólo se refiere al uso de rampas, elevadores, barandales etc. Debe contemplarse el acceso a la información como por ejemplo en páginas web y la comprensión de la información, por ejemplo letreros usando sistema braille o apoyos visuales para facilitar la comprensión de la información.

Las ilustraciones, los mapas, los esquemas, las fotografías, los diagramas, las laminillas, los formatos, los dibujos, etc. son apoyos visuales que permiten hacer anticipaciones acerca del contenido de los textos y entornos.

Los apoyos visuales tienen diversos formatos y se pueden utilizar con diversos fines, por ejemplo:

– Herramientas para dar información: horarios, calendarios…
– Ayudas para dar instrucciones efectivas: herramientas para el manejo del aula – intervención y organizadores de tareas o secuencias.
– Estrategias visuales para organizar el ambiente: estructurando el ambiente visualmente y organizando la vida en general.
– Conciliación de la comunicación entre ambientes: puentes visuales.
En el Programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme, se busca dar los apoyos necesarios para promover la independencia de todos los inquilinos. Se toman en cuenta aspectos de diseño universal, accesibilidad y particularmente se buscan diseñar apoyos para la comprensión del ambiente y hacer accesibles las actividades a realizar en su día a día.

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