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Artículos

Premio Marcos Katz, Agentes de Cambio

viernes, octubre 19, 2018

Por: Redacción Fundación Inclúyeme


A dos años del fallecimiento del Sr. Marcos Katz, y gracias a la iniciativa de su esposa la Sra. Adina, el pasado mes de mayo se lanzó la convocatoria al Premio Marcos Katz Agentes de Cambio, el cual convocó a todas las organizaciones de la sociedad civil, fundadas o dirigidas por miembros de la comunidad judeo-mexicana, teniendo gran difusión en todos los centros sociales, templos y colegios de la comunidad, así como en el Centro Deportivo Israelita de México.


También se invitó a participar, por vía electrónica y telefónica, a todas las organizaciones registradas en la base de datos de “Orgullo Comunitario”, reconocimiento que otorga el CDI, así como a las organizaciones que se encuentran contenidas en el libro de grupos altruistas judeo-mexicanos “Andares México”.


Esta convocatoria se cerró al finalizar el pasado mes de agosto, la cual contó con 60 organizaciones inscritas que pasarían a la siguiente fase de calificación y éstas fueron invitadas al taller “Principales tópicos para fortalecer tu organización”, como parte del capital social e intelectual que ofrece este premio.


Fundación Inclúyeme tuvo el honor de participar representada por la directora de Calidad de Vida Rita Romanowsky con uno de los proyectos pilares de la organización: el Programa Vida Independiente, en el cual  un grupo de cuatro o cinco compañeros con características similares comparten vivienda con el apoyo de un facilitador, buscando el mayor grado de autonomía y responsabilidad de cada uno. Actualmente viven con nosotros más de 30 beneficiarios con discapacidad intelectual y/o algún trastorno del espectro autista en ocho departamentos en la zona metropolitana de la Ciudad de México.


El pasado 8 de octubre se llevó acabo la premiación en la cual, después de una emotiva plática, Rita Romanowsky, representando a Fundación Inclúyeme, tuvo el honor de quedar entre los 10 finalistas, lo cual es un impulso a seguir trabajando para lograr ser reconocidos como Agentes de Cambio en posteriores ediciones.



Los ganadores con grandes proyectos y que vale mucho la pena mencionar fueron:


• El tercer lugar fue para Fundación Rebeca Lan, en nombre de una mujer que tuvo que pasar algunos años privada de su libertad y alejada de su familia, y es así como sus hijos decidieron crear una fundación para ayudar a aquellas mujeres que por diferentes azares del destino están en prisión; algunas sus hijos tienen que estar en la cárcel con ellas y otras que puede ser que casi no tienen oportunidad de verlos o que no saben dónde están, y esta fundación acerca, ayuda y apoya tanto a la madre como a los hijos.


• El segundo lugar, muy importante, es para Construyendo y Educando México de José Shabot, un joven que se dio cuenta de los grandes problemas que tienen los albañiles, aquéllos que son los constructores de nuestro país. Vio que muchos no tenían educación, no sabían leer ni escribir y los explotaban, por eso creó escuelas dentro de las construcciones para que cuando fueran a cubrir su jornada, antes o después del día labora, tuvieran ahí la oportunidad de aprender, prepararse y, por ende, tener una vida mejor.


• El primer lugar fue para Peraj México que realiza una labor increíble creando vínculos entre jóvenes y niños para que los jóvenes se conviertan en tutores, el amigo confiable, el hermano mayor y, en algunas ocasiones, en el padre de pequeños que están en riesgo de caer en algún peligro o ser víctimas del narcotráfico, la delincuencia o de terminar en las calles. Esta simbiosis ayuda tanto a los jóvenes a tener un sentido más de la vida, a hacer algo más, a entender, a tener por quién preocuparse, a tener a quién ayudar y brindar su apoyo y consejos, como a los niños que pueden tener con quién hablar, a quién contarle, con quién apoyarse, a no tener que buscar refugio o ayuda en las calles, sino tener un ejemplo a quien seguir que los puede orientar y ayudar, lo que los salva de muchas otras cosas.


Con información de www.diariojudio.com

Con voz propia

Una nueva experiencia llamada Inclúyeme

viernes, noviembre 09, 2018

Por: Elsa Rosales 

Mi nombre es Elsa Rosales García tengo 29 años, soy licenciada en pedagogía, trabajo en la empresa Stor en el departamento de recursos humanos como asistente de esta área. Vivo en un departamento de Fundación Inclúyeme y tengo Síndrome de Asperger.


Algunos se preguntarán qué hago yo aquí platicando con ustedes si realmente parezco tan neuro-típica. Me gustaría compartirles un poco sobre mi experiencia de vida y lo que ha significado formar parte de este enorme e importante proyecto de vida independiente.


Hace apenas algunos años yo solía ser una persona apartada del entorno social y cualquier actividad que implicara interactuar de manera directa con las personas, los ruidos extremos, los comentarios parafraseados, el doble sentido, los refranes, dichos y todo lo que tenga que ver con interpretar los mensajes de manera figurada; desde mi condición de vida sin duda son un reto importante de cumplir.


El enfrentarme a ambientes normalizados; donde convivo con todo tipo de personas y hago uso de los servicios que se encuentran en la comunidad; me ha ayudado de manera importante en poder trabajar mis habilidades comunicativas y sociales para relacionarme de mejor forma.



Fue en julio de este año cuando las cosas se pusieron mucho mejor para mí; al poder integrarme a la comunidad Inclúyeme; debo contarles que uno de mis grandes sueños es tener una vida independiente; fuera del hogar de mis padres, trabajar en un área que implique utilizar mis conocimientos profesionales y ser bien remunerada, tener amigos con quienes salir y compartir momentos de diversión y por qué no, hasta encontrar el verdadero amor.


Julio fue uno de los meses más relevantes en mi año, ya que desde el día que ingresé a mi nuevo departamento.  Las cosas cambiaron para mí, se me presentaron retos más importantes y dirigidos a mejorar mi calidad de vida y encontré lo que por tantos años había deseado: “vivir independiente”, “hacerme cargo de mí misma”, “tomar decisiones pensando en mi bienestar y en el de los roomies con los que comparto depa”.


Debo confesar que no es fácil crecer tan de repente, de pronto aún extraño ser atendida por mis papás, o estar en su casa… pero nada se compara con la satisfacción tan grande que siento al llegar a mi nuevo hogar y saber que yo soy quien debe hacerse cargo de él. Tengo mi propia habitación, una cocina enorme donde estoy aprendiendo a preparar platillos más elaborados, puedo escuchar mi  música favorita, conversar con mi roomie, hacer planes para los viernes, y ahora me doy cuenta con más facilidad de los retos y aspectos de mi persona en los que debo trabajar para mejorar cada día;  y lo más maravilloso: tenemos una vista hermosa y la compañía de personas que como yo; están en busca de una vida independiente, con oportunidades, amistades sinceras y llena de aprendizajes.



En un futuro muy cercano quisiera poder acceder a un mejor trabajo para tener los ingresos necesarios para hacerme totalmente cargo de todos mis gastos; pagar mi renta, comprarme una que otra cosita, ir a la playa para ver esos hermosos paisajes que tanto me gustan.


Ahora he compartido con todos ustedes un poco de Elsa, para mí esto significó un reto enorme: pues hablar en público jamás ha sido lo mío. Pero agradezco la oportunidad y el tiempo que me brindaron para decirles que el apoyo y trabajo que están haciendo todos y cada uno de ustedes; es en suma una labor importantísima para que nosotros podamos seguir trabajando en la construcción de un mejor futuro para todos; y lo más importante: hacer crecer esta hermosa comunidad y lograr que esta oportunidad de vida llegue cada vez más lejos y a más personas.


En conclusión: VIVIR ES HERMOSO.

La familia habla

La beca de Luis

viernes, octubre 26, 2018

Por: C.P. Enrique Galdeano Estrello

Fue para mí una sorpresa muy agradable hace tres años el recibir la circular de que, si teníamos descendientes con discapacidad, podíamos aspirar a una beca, si es que estaban en alguna Institución escolar pensé de inmediato en mi hijo Luis Felipe Galdeano Juárez. Se lo comente a mi jefe en ese entonces y se hicieron los tramites, obteniéndola positivamente.

La relación entre Fundación Inclúyeme y el CREE A.C. (Colegio Regiomontano de Educación Especial A.C.) fue muy positiva inclusive con los reportes de los adelantos de mi hijo en dicha Institución y obviamente por el apoyo económico que recibimos de Fundación Inclúyeme, fue definitivo para el mejoramiento de la economía familiar.

Desgraciadamente, al final del año escolar nos reportaron que la beca había llegado a su fin ya que los fondos se habían terminado. En un momento dado, en el 2017, llegue a tomar la decisión de ejercer mi jubilación, después de 39 años productivos en mi centro laboral haciendo más difícil el costear el colegio.




Por el verano del 2018, cuál fue mi sorpresa de recibir una llamada de la Licenciada Sherezada Martínez, en la cual me dieron la grata noticia que mi hijo Luis tenía la posibilidad de reactivar la beca durante el próximo año escolar 2018 - 2019, con el agradecimiento a Dios y por supuesto a Inclúyeme, por este apoyo económico tan importante para el desarrollo de mi hijo para que continúe con su educación.

Esta beca podrá ayudar a Luis a mantener el proyecto de desarrollo personal que lleva en el CREE A.C. el de acuerdo con sus posibilidades y potencialidades individuales y de acuerdo con cada discapacidad que varían de acuerdo con cada caso en particular, incluyendo terapia física, además del desarrollo escolar de acuerdo con cada nivel cognitivo.


Dado lo anterior estamos sumamente agradecidos por el apoyo recibido para Luis Felipe y nuestra familia, para que el siga desarrollando su potencial en su escuela y poder mantenerse también por el apoyo de Fundación Inclúyeme.


Con el mayor agradecimiento para la fundación, sus directivos y el personal de Fundación Inclúyeme.


Inclúyeme avanza

Susana.

lunes, noviembre 12, 2018

Por: Mara Sabio Ruiz


Se han puesto a pensar ¿qué pasa con aquellos niños y jóvenes con discapacidad que han sido maltratados y/o abandonados y son retirados de sus familias, quedando a cargo del Estado?


Tal vez solamente se queda uno con la imagen del “pobre niña / niño con discapacidad y además, sin familia”. No imaginamos que esos niños se convierten en adultos, en situaciones de vida limitadas a modelos de atención asistencial, en donde en el mejor de los casos, cuentan con TECHO, COMIDA y CUIDADOS MÉDICOS; pero ni hablar de derechos, inclusión y participación social.


Hace 2 años llegó a nuestra Fundación Inclúyeme una persona que vino a romper esquemas y a ampliar visiones.




En septiembre de 2016, DIF CDMX se acercó a nosotros para pedir ayuda, orientación y apoyo.  Tenían a su cuidado a una chica de 25 años, víctima de abuso del caso Internacional de Casa Esperanza (caso de una casa hogar en donde vivían en condiciones inhumanas) y rescatada por Disability Rights, junto con decenas de jóvenes.


La chica no lograba ser acomodada en ninguna otra casa, por lo que vivió cerca de 1 año en un cuarto de hotel, prácticamente sin interacción con otras personas, pero el destino le tenía preparado algo que cambiaría por completo su vida.


Susana (por ponerle un nombre) se integra al Programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme, viviendo los 7 días de la semana en un departamento con otras chicas y su facilitador.


En este espacio, con un programa personalizado ha ido desarrollando poco a poco habilidades de cuidado personal, de comunicación y socialización, preparación de alimentos, uso de la comunidad. Actualmente está desarrollando las habilidades necesarias para poder contar con un trabajo remunerado y así día a día va logrando mayor autonomía.




El camino no ha sido fácil, fue un cambio radical para ella. El vivir en un ambiente de respeto, digno, con derecho de opinar, de ser escuchada, de ser tomada en cuenta y tratada como una PERSONA es ahora parte de su realidad.


Tan es así, que cuando la Comisión de Derechos Humanos del D.F. platicó con ella el año pasado para darle seguimiento a su caso, Susana expresó “ahora soy feliz”


Con su apoyo podremos seguir dando OPORTUNIDADES para todos.

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