• Conoce el programa de vida independiente

Artículos

Resolviendo la duda sobre si el Síndrome Asperger desaparece.

viernes, abril 13, 2018

Por: Psic. Eduardo Díaz Tenopala

A partir de la aparición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales en su nueva versión (DSM-V), en el año de 2013, se ha generado mucha controversia con relación a si el Síndrome de Asperger desaparece como entidad diagnóstica.


El DSM-IV en el apartado de Trastornos Generalizados del Desarrollo señalaba que uno de ellos era el Trastorno Asperger. Con la publicación del DSM-V y al cambiar el término trastornos generalizados del desarrollo por el de Trastorno Espectro Autista y ya no señalar “tipos" sino hacer una clasificación de acuerdo con los apoyos que la persona requiera, ha generado, desde mi punto de vista, la errónea idea de que el Síndrome de Asperger ha desaparecido.


Incluso escuchamos que si la persona evaluada se encuentra en un nivel 1, que de acuerdo con la nueva clasificación se refiere a que requiere un apoyo no substancial, se piensa que corresponde a personas con Asperger. En mi experiencia, conozco a muchas personas con autismo que no requieren de mucha ayuda, y siguen teniendo autismo.


El síndrome es una entidad perfectamente descrita por su autor Hans Asperger en el año de 1944, como resultado de la observación de un grupo de personas que presentaban características similares de comunicación, socialización y procesos de pensamiento, por señalar las más importantes.


El DSM-V es una clasificación americana elaborada para la población y los médicos americanos, con una serie de consideraciones de salud pública y de resguardos médicos que no tendrían cabida en otros países. Aun cuando el DSM-V en la descripción del Trastorno Espectro Autista maneja mejor muchos aspectos de diagnóstico que el DSM-IV no consideraba, no se debe pensar que al no existir el síndrome de Asperger en dicha clasificación, las personas que lo presentan dejan de serlo.


No confundamos a los padres de familia. Expliquemos claramente bajo qué parámetros estamos haciendo un diagnóstico, pero sobretodo no demos por hecho situaciones que no son reales: al día de hoy, ni la Asociación Psiquiátrica Americana o ninguna otra instancia ha publicado documento alguno donde se determine que el Síndrome de Asperger ha desaparecido.


Psic. Eduardo Díaz Tenopala es Presidente de Enlace Autismo AC. y colaborador de Fundación Inclúyeme AC.

Con voz propia

Discapacidad en el espacio público

viernes, abril 20, 2018
 Por: Redacción Inclúyeme  

Cuando mencionamos los derechos de las personas con discapacidad, por lo usual se habla y piensa de sus derecho al trabajo, al trato justo, etc. Casi no escuchamos sobre su derecho al libre transito, acceso y uso de espacios públicos. ¿Cómo queremos lograr lo primero, si ni siquiera se respeta un derecho tan básico como lo segundo?.


El 12 de enero del 2017, la CDNH dio a conocer la Ley de la Accesibilidad para la Ciudad de México, en donde se estipula desde el Articulo Primero que el propósito de dicho documento:

 “…en la Ciudad de México se garantice el derecho a la accesibilidad al entorno físico, las edificaciones, los espacios públicos, la información y las comunicaciones, incluidos los sistemas y las tecnologías de la información y el transporte, especialmente para las personas con discapacidad y personas con movilidad limitada, asegurando el ejercicio de sus derechos y eliminando cualquier forma de discriminación y promoviendo la igualdad.”

 

Esto pone a la CDMX como pionera en este tema, sin embargo, la realidad es aún complicada, aun cuando ya existen espacios como la Línea 6 del Metrobús que incluyen, accesos con rampa, puertas de cortesía y puntos de abordaje preferentes, entre otros, CDMX todavía está lejos de ser una ciudad incluyente.

 

Se necesitan más banquetas, cruces peatonales, entradas, accesos a escuelas y museos, libres de impedimentos y adecuados para el libre transito de las personas con discapacidad. Hoy en día cuando se habla de generar espacios accesibles e incluyentes estas no siempre se enfocan en resolver y atender las necesidades especificas de cada tipo de discapacidad, por lo general solo se habla de soluciones centradas en problemas motrices.



De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014, en la Ciudad de México, él 4.7% (417,460) de personas tiene una discapacidad y 11.5% (1, 021,742) una limitación. A nivel nacional, el tipo de discapacidad más frecuente es la relativa a caminar, subir o bajar usando sus piernas (64.1%), seguido de la discapacidad visual (58.4%) y la discapacidad auditiva (33.5). también se be trabajar en que los espacios sean accesibles para todos los tipos de discapacidad.


El verdadero reto es lograr que una ciudad con el tamaño y habitantes que tiene la CDMX, implemente dichas adaptaciones en las áreas públicas. Como primera instancia se requieren programas de sensibilización, y educación, así como medidas y acciones orientadas al apoyo equitativo de todas las personas. Esto con el fin de comenzar a crear conciencia en las personas con y sin discapacidad.


Esto nos concierne a todos, pero que solo pocos actúan a su favor. Hay que Impulsar más iniciativas y exijamos a nuestros representantes, que se cumplan las construcciones de espacios públicos incluyentes y universalmente accesibles tal como lo estipula Ley de la Accesibilidad para la CDMX.



No siempre todo es negativo. Ya existen algunas iniciativas que se empiezan a notar, como:

la Tarjeta Libre Acceso, México intenta dar un paso hacia delante, esta tarjeta permite que las personas con discapacidad puedan usar el transporte colectivo de la ciudad, de manera gratuita.

El Manual de Normas Técnicas de Accesibilidad, el cual se incluye en el Reglamento de Construcciones para el CDMX y tiene el propósito de eliminar progresivamente los obstáculos del entorno.

Las Bibliotecas incluyentes de la CDMX, dónde obras no sólo están impresas en tinta; también hay otras en lenguaje braille y algunas más con ilustraciones en lengua de señas. Además, hay numerosos audiolibros, rampas, guías táctiles y otras adaptaciones colocadas con el objetivo de facilitar la movilidad de las personas que tienen alguna discapacidad visual, auditiva o motriz.


Para finalizar analicemos un poco que no acondicionar adecuadamente un espacio público para el acceso de cualquier persona, es lo mismo que negarle la entrada, y podemos caer en la discriminación. Practiquemos la empatía inherente en los seres humanos cambiar la forma de ver las cosas. Recordemos que, si no hacemos nada por ayudar, entonces estamos de acuerdo con todo. Levantemos la voz y apoyemos a las organizaciones y los ciudadanos que trabajan por tener un país más incluyente.

La familia habla

DE LA CURA A LA INCLUSIÓN. EL VIAJE A TRAVÉS DE LOS PARADIGMAS DE LA DISCAPACIDAD

viernes, marzo 02, 2018


Por Ana María Gámez.


La puerta de abordaje se abrió para la escritora Alicia Molina en la década de los 70 cuando nació su hija Ana “…el primer diagnóstico que correspondía al paradigma de la época fue que estaba enferma de parálisis cerebral. Había que buscar un buen médico que prescribiera el tratamiento que la iba a curar”.


La autora de obras como “El cristal con que se mira” y “Todos somos diferentes”, recuerda que luego del peregrinaje en busca de alguien que le dijera que su niña iba sanar, lo cual nunca ocurrió, arribaron las nuevas palabras: “…la parálisis cerebral y la discapacidad intelectual son condiciones de vida, no son enfermedades. Lo que urge es rehabilitación, me dijeron, la mejor calidad de rehabilitación no importa cuánto cueste, ni cuántas horas del día le tengas que dedicar”.


Como muchos padres de aquella y de esta época, la también guionista de televisión y programas educativos fue cambiando de un vagón a otro durante el viaje.


Transitó por una vía “especial”, cuando le recomendaron que como madre especial debía buscar un especialista para su hija especial y por supuesto, una escuela especial que más tarde le permitiera ingresar a una escuela “normal”. En este punto la travesía se alargó, “…se fue posponiendo y de hecho nunca llegó”.


Fue entonces cuando cambió de nave y comenzó a volar en un avión llamado modelo de educación integrada “…Los grupos especiales dentro de la escuela regular iban a permitir que ella se integrara algunas horas del día con los niños normales (sic), en actividades como el lunch, la música, pintura, deporte…” y justo en las actividades físicas fue en donde encontró un pero porque siempre lo había: Ana usaba silla de ruedas y en lugar de una ayuda técnica, para algunos, era una barrera para desempeñar ciertas actividades.


Alicia Molina, pionera en la edición de publicaciones que abordan el tema de la discapacidad con la revista Araru, tomó un paracaídas cuando de la integración se trasladó a la inclusión “…hubiera agradecido que alguien me explicara que el objetivo era la inclusión social y ampliar el margen de su autodeterminación como persona. Creo que el camino hubiera sido más corto, menos difícil para Ana y para nosotros”.


Molina Argudín define la inclusión como “…la construcción de espacios sociales que respondan a la diversidad y ofrezcan a todos la experiencia de convivir de forma cooperativa, solidaria y respetuosa en contextos en que la heterogeneidad de los grupos no sea una limitación, sino una riqueza valorada por todos”.


Ella advierte dos factores que amenazan la inclusión, uno es la cultura de la simulación en la que las puertas están abiertas, pero no implementan las herramientas y apoyos necesarios para permitir el acceso. El otro, es el argumento “…todos somos iguales, pero si no reconocemos la diferencia y entramos en este discurso alegre, vamos a negar la diferencia y no la vamos a atender”.


Alicia Molina considera que la inclusión es una utopía que puede llegar a realidad si cada familia, cada escuela y en cada espacio de convivencia social se trabaja en erradicar la exclusión.

Inclúyeme avanza

ESTRATEGIA ABRIENDO ESPACIOS Y CENTROS DE EVALUACIÓN DE HABILIDADES PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD, DEL SERVICIO NACIONAL DE EMPLEO.

viernes, abril 06, 2018
Por la Lic. María Gabriela Bravo Williams


El Servicio Nacional de Empleo de la STPS tiene entre otros objetivos: diseñar y conducir mecanismos estratégicos de consejería y vinculación laboral para promover activamente la participación de empleadores a fin de mejorar e incrementar las ofertas de empleo dirigidas a los grupos en situación vulnerable, como lo es la población de personas con discapacidad intelectual, motriz, visual, auditiva y personas con múltiple discapacidad.


La estrategia ABRIENDO ESPACIOS es el marco desde donde se realizan acciones de información, orientación, concertación empresarial y evaluación de habilidades con el propósito de corresponder a las necesidades de empleabilidad de las personas con discapacidad que solicitan la intervención del Servicio Nacional de Empleo para colocarse en un puesto de trabajo.


En los Centros de Evaluación de Habilidades para personas con discapacidad realizamos la evaluación de desempeño de las personas para identificar sus mejores opciones de ocupación en diversas actividades de trabajo. Disponemos de un equipo especializado denominado Muestras de Trabajo VALPAR que permite identificar la capacidad de respuesta frente a actividades aprendidas o nuevas para la persona, así como su nivel de adaptación, destrezas físicas, seguimiento de instrucciones y algunas más que serán aprovechadas para correlacionarlas con los requerimientos de las vacantes captadas en la Bolsa de trabajo del SNE.



El perfil laboral de las personas con discapacidad, que se obtiene en los Centros de Evaluación de Habilidades del SNE, es un facilitador en el proceso de vinculación laboral porque ofrece certeza de sus capacidades y aptitudes actuales a las partes involucradas en el proceso: buscador de empleo-consejero de empleo-empleador.

La principal ventaja de contar con el perfil laboral de las personas, al momento de promover su vinculación laboral es:

Conciliar eficientemente las capacidades, los intereses y aptitudes de las personas con discapacidad con las ofertas de empleo que correspondan o en los programas que ofrece el Servicio Nacional de Empleo.


Toda acción del SNE para apoyar a las personas solicitantes de empleo, es gratuita y se brinda a través de:

Oficinas del Servicio Nacional de Empleo y Sistema Estatal de Empleo

Servicio por teléfono al 01 800 8412020, con atención de 8:00 a 22:00 horas los 365 días del año.

Acceso a Bolsa de trabajo.

Portal Abriendo Espacios www.abriendoespacios.gob.mx

Bécate: capacitación para el trabajo

Iniciativas de ocupación por cuenta propia: fomento al autoempleo

Ferias de Empleo

Periódico de ofertas de empleo, Revista informativa.

Suscribiéndote al boletín, puedes mantenerte informado de las actividades de la Fundación.

  • * Requerido Quiero recibir el boletín