Inclúyeme avanza

El uso tecnológico en el día a día de Fundación Inclúyeme

viernes, junio 23, 2017

En Fundación Inclúyeme consideramos que la tecnología es una parte integral de la vida y en la medida que la aprovechamos en nuestras actividades y procesos diarios, hacemos más sencilla y funcional la labor a la que nos dedicamos, nos comenta en entrevista el Dr. Enrique Grapa, director de la Fundación.

Los colaboradores de la Fundación aprovechamos la tecnología en muchos sentidos, aunque estamos seguros de que hay mucho más y en el futuro seguiremos incorporando el uso de soluciones innovadoras a la par que éstas se incorporan a la vida de las personas en general.

En cada uno de los nueve departamentos en los que implementamos un sistema de vida adulta independiente para personas con discapacidad intelectual, hay acceso a Internet y un equipo de cómputo a disposición de los participantes para los distintos fines que requieran; en general los usuarios entran a consultar información, o bien, sus redes sociales. Creemos importante enfatizar sobre el potencial que tienen las nuevas tecnologías en el fomento de la accesibilidad universal y en la promoción de la autonomía e inclusión de las personas con discapacidad, nos comenta Enrique Grapa.

Para Fundación Inclúyeme la tecnología es un medio para informar a la sociedad, somos ávidos participantes de Facebook y Twitter, entre ambas plataformas tenemos casi 49 mil seguidores, y de acuerdo con nuestros datos, somos la segunda institución social de apoyo a la discapacidad con más seguidores. Estamos orgullosos del avance y vamos hacia adelante porque la tecnología es una herramienta para comunicarnos con nuestros usuarios potenciales y dar a conocer a la sociedad los programas que ofrecemos, y en la medida que adoptemos el entorno tecnológico, mejor difundiremos la promoción de una mayor calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.

Un ejemplo de la importancia de la aplicación de la tecnología es allegar al público los cuestionarios para la detección temprana de autismo y asperger, en este sentido, la tecnología nos simplifica la vida y ha sido fundamental para apoyar a los familiares y amigos en la detección temprana para que intervengan lo antes posible, ya que existe una correlación entre la calidad de vida de las personas y lo oportuno que se comience a intervenir y estimular los casos de asperger y autismo.

Al interior de la Fundación, los colaboradores tenemos herramientas que nos permiten manejar toda nuestra información en un esquema de trabajo compartido, la información institucional se maneja electrónicamente, no está almacenada en una computadora personal, sino en un repositorio general y a la mano de quien requiera consultarla. En este sentido, cada uno de los que participan en la conformación de un expediente van añadiendo su parte y todo se queda en la base de datos institucional. Tenemos una organización o taxonomía electrónica donde guardamos los expedientes de nuestros usuarios, información externa, estadística, indicadores, resultados y evaluaciones de calidad de vida y todo lo relevante para nuestro accionar diario.

Nuestra meta es ampliar el modelo exitoso tantas veces como sea posible, ya sea con esfuerzos propios de la Fundación o mediante franquicias sociales que repliquen los programas y las prácticas alcanzadas. Y para cumplir esa meta es indispensable la automatización de los procesos y componentes, porque será la manera que nos permitirá replicar el modelo.

Para llegar a ser una franquicia social que promueva la calidad de vida de los mexicanos con discapacidad intelectual, se requieren 4 pilares: estrategia, procesos, recurso humano y tecnología; y sólo con estos cuatro soportes podremos tener una mesa cimentada.


Vivir con Bienestar Emocional

viernes, abril 28, 2017

Con la participación de: Alma *, Nurit, Karen, Cecilia y Sara**

“Nada de nosotros sin nosotros” Activistas del movimiento de Vida Independiente

Alma Díaz, como Facilitadora del programa de Fundación Inclúyeme vive en un constante reto con la promoción de Bienestar Emocional de las usuarias del departamento con quienes trabaja. Con base en su experiencia asume que los proyectos de autodeterminación deben abordarse desde un enfoque multidimensional y aterrizarse desde el modelo social de la discapacidad y no duda en afirmar que cuando te desarrollas y especializas en materia de atención y promoción del desarrollo de Personas con Discapacidad Intelectual y dentro del Espectro Autista se obtienen experiencias de todo tipo.

Para ella, uno de los factores que mayor soporte brindan a la Fundación y sus programas que tiene, es apoyar su filosofía en los planteamientos de la Organización Mundial de la Salud, de la Organización de las Naciones, específicamente con la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad; instancia que señala que el 3 % de la población en el planeta presenta alguna DI (para México se estima entre el 2.8% y 3.5%) e indica la alta necesidad de ofertar servicios de programas, modelos y proyectos de vida independiente a PcDI y dEA.

A pesar de que el movimiento de vida independiente de PcD inicia hace más de 4 décadas en los Estados Unidos con estudiantes con discapacidades severas que se integraron al sistema educativo, grupos de padres que abogaban por mejores servicios, nuevos defensores que promulgaban la autogestión y autodeterminación, así como el nacimiento de leyes que garantizaban sus derechos civiles. Sin embargo, en México, ha mesurada su implementación siendo Fundación Inclúyeme una de las instituciones pioneras en replicar con éxito un esquema de vida independiente.

En materia de “Bienestar Emocional” Alma Díaz nos explica que ser “Facilitador” de PcDI implica considerarse un sistema de apoyo personal, una persona que brinde guía sin sobreprotección, que actúe como mediador y contribuya a la comprensión de diferentes situaciones, para lo cual es necesario que el profesional garantice la calidad de vida, autonomía y autodeterminación de los usuarios en los departamentos. Siendo imprescindible contar con un manejo de técnicas adecuadas para el manejo emocional y conductual.

Y es precisamente a partir del uso y aplicación de mecanismos adecuados, que la protagonista de este texto nos describe la forma en que las chicas usuarias del departamento han logrado familiarizarse y hacer suyos conceptos como Vida Independiente: “lo asocian a vivir independientes de sus familias, pero no solas”. Facilitador: “dicen que debe ser buena persona, portarse bien, escucharlas, platicar, enseñarles a hacer bien las cosas, pero sobre todo un apoyo para solucionar problemas”. Calidad de Vida la asocian con “estar bien, tranquila y ser independiente”. Bienestar Emocional: “estar bien, no triste, no enojarse, no tener problemas recibiendo el apoyo necesario para resolver lo que nos preocupa”. Algunas actividades que benefician el Bienestar Emocional son: convivencia (trabajo en equipo), actividades recreativas (salidas interdepartamentales), actividades en común (autodeterminación), retroalimentación y mediación (resolución de conflictos y problemas).

Alma ocupa a petición de las chicas el diálogo y retroalimentación como herramienta de acompañamiento y nos da ejemplos: “ellas misma proponen actividades para contribuir a su Bienestar Emocional: Nurit pide que se deben pensar bien las cosas y decidir por ella misma; mientras que Cecilia requiere le brinden apoyos visuales y hacer más actividades sociales; Karen Romano disfruta viendo películas; y Sara que la apoyen a controlarse. Personalmente para que funcionemos mejor en equipo, propongo comer bien y rico, decir lo que nos gusta y lo que no, platicar nuestras cosas y recibir retroalimentación, comunicación asertiva, grupo de apoyo, musicoterapia, técnicas de relajación, actividades y responsabilidades mutuas”.

“Para que funcionemos mejor en equipo, proponen comer bien y rico, decir lo que nos gusta y lo que no, platicar nuestras cosas y recibir retroalimentación. Y para la facilitadora, proponen una comunicación asertiva, grupo de apoyo, musicoterapia, técnicas de relajación, actividades y responsabilidades mutuas” afirma con convicción.

Con base en los anterior se podría agrupar las actividades realizadas en el departamento que más impactan en el Bienestar Emocional como: 1) Convivencia (trabajo en equipo), entendido como una acción donde cada usuaria hace una parte, pero todas con beneficio común. Ello influye de forma positiva porque permite compañerismo y sentido de pertenecía. 2) Actividades recreativas: actividades sociales (ya sea en los departamentos o fuera de ellos). Ello ayuda al uso adecuado del ocio y tiempo libre. 3) Actividades de autodeterminación, entendida como aquellas que fomenten su capacidad de elegir, tomar decisiones, resolver problemas, conocerse mejor, defenderse, marcarse objetivos e independencia. 4) Retroalimentación y mediación, entendidas como técnicas de resolución de conflictos y problemas, que involucran a todos los participantes.

La Facilitadora no duda en afirmar que Fundación Inclúyeme ha contribuido en el desarrollo personal, bienestar emocional y autodeterminación, no solo de las inquilinas del departamento a su cargo sino del programa de Vida Independiente en general, al abrirles las puertas, escucharlas, apoyarlas, dejarlas vivir la experiencia de estar en una casa propia, enseñarles a ser independientes, además de trabajar en brindarles seguimientos de nutrición, salud y ejercicio, con lo que se hacen responsables de sus actividades de vida diaria y gozan de actividades de recreación como las reuniones interdepartamentales, entre muchas otras.

Finalmente, expresa que es de suma importancia que las PcDI lleven una Vida Independiente, por su bienestar integral y aporte social, porque si bien en el proceso se encontrarán con retos a vencer, también con oportunidades, apoyos y ajustes, que impactaran en su bienestar físico, emocional, intelectual, social, financiero y espiritual. Pero para lograrlo es necesario que la sociedad elimine todas las barreras de participación, que difunda una cultura de inclusión, que permita aprovechar de su contribución al ejercer plenamente sus derechos.


*Alma Díaz, Facilitadora del programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme **Usuarias del programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme

Si participamos, incidimos

viernes, marzo 24, 2017

Por: Enrique Grapa*

Cuando se desea que los cambios se generalicen en materia de cobertura y propiciar su permanencia en el tiempo, es necesario considerar la incidencia en la comunidad vista como un ente en el que todos participamos, siendo uno de los caminos la incidencia en la política pública que nos rige como sociedad.

En Fundación Inclúyeme consideramos que es mucho lo que hemos hecho para incidir en la comunidad. Por ejemplo, en materia de difusión durante el año 2016 llevamos a cabo más de 900 mensajes (publicaciones en el sitio web, en las redes sociales, participaciones en medios de comunicación, entre otros) llegando con nuestros mensajes a más de 46 millones de impactos, recibiendo más de 190 mil interacciones o respuestas. Consideramos que esto es mucho pero definitivamente no suficiente.

En nuestra perspectiva, el cambio hacia la visión de la discapacidad intelectual y el espectro autista, como un tema de derechos alineados a la convención de los derechos de la ONU sin lugar a dudas ha avanzado, pero estamos aún lejos de ser satisfactorios; en la evaluación realizada en el 2014 por parte de Naciones Unidas, para revisar el cumplimiento de los compromisos de México como signatario arrojó muchas recomendaciones.

Desde nuestra perspectiva personal e institucional, estimamos que en el próximo informe que habrá de realizarse el 2018, se mostraran avances importantes, sin embargo nuevamente será un informe lleno de recomendaciones, que significarán nuevas oportunidades para continuar incidiendo en política pública.

México no es un ente aislado o abstracto, lo formamos todos y lo que hagamos o dejemos de hacer impacta positiva o negativamente en dichos compromisos para con la convención; por lo que a continuación les compartiremos algunos de los granitos de arena con los que colaboramos hacia la visión de derechos de la convención asociada a la incidencia publica: Como se ha mencionado en los textos anteriores, se presenté en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el caso de Ricardo Adair Coronel Robles, a quien al cumplir 18 años de edad se le hizo un juicio de interdicción restringiendo sus derechos y que a través de un proceso resuelto favorablemente se logró le sean restituídos.

El juicio ha sido ganado pero condicionado a una serie de requerimientos a cumplir. Uno de ellos (y uno de los más importantes) un reporte anual de Fundación Inclúyeme con el que se dará testimonio de su desarrollo en el programa de Vida Independiente, el mismo reporte resultó fundamental para que se dictaminara que requería sus derechos de regreso.

Hace algunos meses, tuvimos la posibilidad de participar en una ponencia en las instalaciones del Senado de la República, ante actores de diversos ámbitos con quienes abordamos el tema de la Inclusión laboral para Personas con Discapacidad, en la que compartimos sugerencias específicas que aún están bajo consideración.

Hemos apoyado a la Suprema Corte a que incorpore a su plantilla laboral a personas con discapacidad, siendo esto reconocido por el Presidente de la misma en una conferencia ante prensa y secretarios de estado, donde tuvimos un reconocimiento público como una instancia de apoyo fundamental para dicho proyecto.

Con el DIF-CDMX iniciamos un vínculo bajo dos vertientes: la primera es que aportar a que la dependencia des-institucionalice sus servicios tipo casa hogar avanzando hacia modelos de promoción derechos de la persona y su desarrollo hacia la independencia y autodeterminación como el llevamos a cabo en Inclúyeme.


La segunda es la incorporación de una persona en el programa de vida independiente que ya se encuentra con nosotros desde noviembre, proyectando que este piloto se amplíe tanto el DIF-CDMX como en otros sistemas DIF estatales. Somos miembros activos de Centro Mexicano para la Filantropía, de quien obtuvimos la acreditación de Transparencia e Institucionalidad, por haber alcanzado el nivel óptimo para organizaciones de la sociedad civil que perseguimos causas fundadas en los principios de solidaridad, filantropía y corresponsabilidad social.

Pertenecemos a la red de la Confederación Mexicana de Organizaciones en Favor de la Persona con Discapacidad Intelectual, en donde contribuimos en diferentes proyectos y acciones que garanticen que los derechos de las personas con discapacidad sean incluidos en la agenda pública del gobierno. No tenemos duda de que hemos aportado varios granitos de arena, estamos convencidos que el avance de México en política pública es aceptable pero también somos conscientes de que resulta insuficiente. Debemos continuar pujando para que las leyes no armonizadas con la Convención sean tomadas en cuenta con el fundamento del ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad. Seguiremos insistiendo que el Gobierno haga más, pero pregonaremos con el ejemplo.



*Director de Fundación Inclúyeme

Voluntarios que se han incluido

viernes, febrero 24, 2017

Por: Ana Cecilia Septién Godard *

En Fundación Inclúyeme promovemos que las personas con discapacidad intelectual y/o dentro del espectro autista tengan una mejor calidad de vida, para esto es importante que desarrollen habilidades que les permitan participar plenamente en diferentes ambientes, como por ejemplo: la escuela, el trabajo, actividades recreativas, culturales, entre otras.


Sin embargo, el que una persona cuente con habilidades para poder participar activamente en su comunidad, no es suficiente ni garantiza su inclusión. Hoy en día aún existen barreras sociales que evitan o dificultan que una persona con discapacidad, pueda ir al parque, asistir a la escuela o desempeñar un trabajo. Así tan cotidianas como pueden sonar esas actividades, no necesariamente son una realidad para esta población.


Por esta razón, en Inclúyeme nos apasiona compartir nuestro proyecto con el mayor número de personas posible. Con el paso del tiempo, nos hemos dado cuenta que una de las principales razones por las que no se incluye a las personas con discapacidad es porque no sabemos cómo hacerlo. Describir el trato que debe darse a una persona con discapacidad es tan difícil como describir el trato que debe darse a cualquier persona; sin duda éste debe ser respetuoso, cordial y contemplando a la persona como alguien particular con sus propios gustos, intereses y habilidades.


El convivir y relacionarse con las personas, nos permite conocerlos en mayor medida, entendiendo que cada uno de nosotros somos únicos. Lo mismo ocurre al convivir con las personas con discapacidad, lo que nos permite ir conociendo a las personas más allá de la discapacidad aprendiendo que esta es tan solo una característica más, pero que ésta no las define.


En Inclúyeme contamos con opciones de voluntariado directo de convivencia con las personas en actividades recreativas, apoyo para la toma de medidas antropométricas de los inquilinos con el objetivo de promover el cuidado a la salud; también hemos buscado apoyo para personas que acompañen a nuestros inquilinos en sus trayectos casa-trabajo-casa debido a que no todos tienen la capacidad de utilizar el transporte público de manera independiente, entre otras.


La convivencia directa sin duda es primordial para lograr el cambio social que buscamos, pero para poder lograrlo se requiere de muchas más cosas que la apertura social hacia la inclusión. Es por esto que también requerimos apoyo dentro del diseño, administración y seguimiento de los programas y la operación de los mismos.


Desde la constitución de Inclúyeme, muchas personas decidieron dedicar parte de su tiempo para apoyar a que un mayor número de niños con autismo pudiera contar con una educación acorde a sus necesidades de manera que pudieran desarrollar habilidades para la vida.


Hoy en día, contamos con un equipo directivo voluntario que día a día orienta nuestro trabajo, nos contagia su pasión y nos inyecta energía para seguir promoviendo e implementando acciones de desarrollo de habilidades de personas con discapacidad intelectual y/o dentro del espectro autista.


A lo largo de la historia de Inclúyeme han colaborado voluntariamente muchas otras personas que, con una visión profesional y cada uno desde su trinchera, han ido apoyando que el modelo y los programas de la institución se fortalezca. Asimismo, también contamos con personas que semanalmente, ya sea diario o algunos días a la semana, contribuyen con su tiempo apoyándonos en tareas cotidianas.

Como institución hemos aprendido a definir y delimitar los campos de acción para el Voluntariado, además de reconocer el potencial de nuestros participantes, conscientes de que cada individuo cuenta con habilidades, aptitudes y características particulares con base en las cuales se puede determinar las actividades en donde pueden aportar más a la causa. Con ello estamos garantizando que el trabajo de Voluntariado sea una actividad de desarrollo para Voluntario que impacte favorablemente en la organización y principalmente en sus usuarios.

Dentro de un proceso de mejora continua cada día hemos ido optimizando y dando forma a nuestras opciones de voluntariado, estableciendo distintos mecanismos de ingreso y permanencia y seguiremos fortaleciéndolos para poder aprovechar al máximo el talento de voluntarios en pro de la inclusión de personas con discapacidad.


Aprovecho este espacio para brindar un agradecimiento a todas aquellas personas voluntarias que dedican su tiempo y compromiso a promover y fomentar una mayor inclusión de personas con discapacidad, dentro y fuera de Inclúyeme, promoviendo un México más incluyente en donde se respeten y ejerzan los derechos de las personas con discapacidad.

Si te interesa conocer más formas en las que puedes apoyar ingresa a la siguiente liga, www.incluyeme.org/Apoyo o envíanos un correo a contacto@incluyeme.org También pueden encontrar convocatorias a proyectos específicos de apoyo en las plataformas Appúntate y Aporta  ¡Inclúyete en Inclúyeme!


*Directora de Desarrollo de Fundación Inclúyeme

Alimentación y deporte para sentirse bien

viernes, enero 27, 2017

Por: Carlos Arturo Mendoza Aguilar *

Tratar el tema de inclusión acompañada de la salud implica necesariamente una transformación de la sociedad; la construcción de esta nueva sociedad requiere de la participación de todos los ciudadanos, de las autoridades gubernamentales y de las instituciones sociales, incluida las educativas, desde donde se puede favorecer la equidad. Pero ante todo para concretar procesos inclusivos resulta fundamental el respeto a los derechos de las Personas con Discapacidad Intelectual (PcDI) y dentro del Espectro Autista (dEA).

Aunque en el presente, las estrategias predominantes para la atención educativa de jóvenes y adultos con discapacidad ha estado encaminada hacia la formación laboral, también existe una tendencia a sin brindar propuestas pedagógicas acordes a su franja etárea que consideren otras áreas enfocadas al desarrollo integral y autónomo de esta población, respetando sus intereses, motivaciones y necesidades, contemplando de manera relevante la importancia de la buena alimentacion, el deporte, su aseo personal y limpieza en sus hogares, aspectos fundamentales de su vida diaria.

Cuando se piensa en tener salud, se tiene como referente inmediato a la institución hospitalaria y a los profesionales de ese ámbito. Sin embargo, gozar de vitalidad involucra varios sectores y la participación de otros profesionales, por ello es importante destacar que bajo el fundamento del derecho de PcDI y dEA a la salud, se promuevan acciones que brinden a jóvenes y adultos con esta condición los elementos necesarios para mejorar su calidad de vida.

Durante este tiempo trabajando en Fundación Inclúyeme, como Facilitador de PcDI y particularmente con autismo, he sido testigo de la forma en que se han implementado programas integrales de salud que con base en las necesidades de cada persona tienen como base la correcta alimentación y la actividad física:

En cuanto a la alimentación trabajamos en que sea equilibrada, con una variedad suficiente de alimentos balanceados en las cantidades adecuadas, en función de las características de cada persona con discapacidad, en base a su peso y su estilo de vida y que garantice que se cubren los requerimientos de energía y nutrientes que sus cuerpos necesiten para mantener un buen estado de salud y bienestar. Es indispensable que los inquilinos de cada departamento aprendan a llevar su propia dieta, diferenciando los alimentos chatarra de los saludables y las cantidades necesarias en su alimentación diaria, esto les ayuda a mantener un peso adecuado y es una forma preventiva para evitar enfermedades relacionadas con el sobrepeso.

Sobre la actividad física y deporte, el programa de desarrollo de cada persona al igual que la alimentación está basada en las necesidades de cada quien, pero definitivamente que incluir la practica de algún ejercicio físico, ofrece ventajas como mejorar la circulación, disminuye la presión arterial, mejora la circulación de la sangre.

La misma práctica del deporte como recreación, por diversión y disfrutándolo con sus compañeros, en familia o bien practicándolo en instalaciones cerradas favorece el bienestar de las PcDI y dEA. En conclusión el deporte y una buena alimentación llevados a cabo en el día a día, juegan un papel muy importante ayudando a los chicos a mantenerse activos en sus labores y muy en especial a sentirse bien consigo mismos.



* Facilitador del Programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme

Así vivimos el “1er Encuentro de Familias de personas con Discapacidad”

viernes, diciembre 23, 2016

Por: Sylvia London *


El pasado 5 de noviembre un destacado grupo de organizaciones y Fundación Inclúyeme, organizaron una reunión para familiares de personas con discapacidad intelectual. En respuesta a la convocatoria se reunieron aproximadamente 120 personas en las instalaciones de la Universidad ORT ubicadas en la Colonia Roma en la Ciudad de México.

En contraste con las reuniones tradicionales, este evento se centró en el intercambio de experiencias, donde los familiares tuvieron la oportunidad de hablar de los temas que les resultan importantes en sus vidas, compartiendo historias de dolor y de éxito en los retos y dilemas que enfrentan en la convivencia y la crianza de personas con discapacidad.

Durante la mañana en mesas de trabajo coordinados por un anfitrión, los participantes se conocieron compartiendo información acerca de si mismos, su conexión con la discapacidad y sus expectativas en relación con el evento. Una conversación (entrevista) con dos participantes en el centro del escenario ofreció la oportunidad de reflexionar acerca de los dilemas, retos y dificultades que se enfrentan en relación con la sexualidad y el rol de ser hermano de una persona discapacitada.

Al terminar la entrevista, se invitó a los participantes a reflexionar en parejas acerca del impacto que la conversación había tenido en sus vidas y las posibles ideas que podrían ofrecer a los participantes en la conversación. Además los familiares intercambiaron experiencias, preguntas y dilemas que surgieron a partir de escuchar la conversación.

Cerramos con preguntas acerca de las experiencias compartidas durante el día y las posibles propuestas para continuar este tipo de conversaciones, donde cada persona es un experto en su vida y puede ofrecer sus recursos a los demás. Al finalizar del evento la mayoría de las mesas habían creado grupos de apoyo y programado reuniones con o sin facilitadores profesionales en el futuro.

Mi rol como consultora de procesos relacionales fue el de diseñar la experiencia desde una postura colaborativa que privilegia la conversación entre los participantes para escuchar y compartir las experiencias, las necesidades, así como las redes y los recursos.

Para poder lograr que las familias conversen, se trabajó durante dos sesiones con un grupo de facilitadores voluntarios. En la primera sesión, los facilitadores vivieron una experiencia parecida a la que se proponía con las familias; en la segunda, diseñamos juntos el plan de trabajo, superando la expectativa planeada.

Para mí fue una gran satisfacción observar la manera como las familias respondieron a la invitación a conversar y la respuesta de los facilitadores (anfitriones de cada mesa) de escuchar y responder a sus necesidades. Una evaluación final nos muestra que la mayoría de los participantes valoraron el espacio, apreciaron la escucha, el reconocimiento de sus recursos y la generación de posibles grupos de referencia para continuar en la tarea de convivir con personas con discapacidad.

Además se recaudó información acerca de los intereses de los participantes para organizar futuros eventos de acuerdo a sus necesidades. Un agradecimiento a la Fundación Inclúyeme por la invitación y la confianza para diseñar un encuentro que valora y le da voz a la experiencia y el aprendizaje compartido de las familias a lo largo de sus vidas.



* Terapeuta familiar y facilitadora de procesos conversacionales, socia fundadora de Grupo Campos Elíseos, instituto independiente interesado en la enseñanza y la aplicación de ideas de posmodernidad y construcción social en la psicoterapia, la consultoría y la educación www.grupocamposeliseos.com.

Aceptarlos en la comunidad es aceptarlos como iguales

viernes, noviembre 25, 2016

Por: Luis Rubén Ramírez *


Hablar de cómo se desenvuelve una persona con discapacidad intelectual (PcDI) en la comunidad, me hace pensar en las dos situaciones más comunes que he percibido cuando me encuentro en diferentes lugares o situaciones así: La primera, es aquella en donde la gente no sabe cómo reaccionar, evadiendo o evitando el contacto directo con la persona debido a su condición. La segunda, es cuando la ayuda llega a ser de una forma excesiva, intentando resolver cualquier situación que consideran difícil para ellos, sin permitirle hacerlo por sí misma.

En ambas situaciones considero que, se tiene la idea que no son capaces de desenvolverse en la sociedad o comunidad. Esto propicia que pierda autonomía y por consecuencia, se vea disminuido su proceso de independencia. Uno de los objetivos del Programa de Vida Independiente dentro del departamento de Fundación Inclúyeme, es que los inquilinos desarrollen habilidades en diferentes situaciones y contextos, específicamente hablando de comunidad, buscamos la inclusión en todos los ámbitos sociales que integran el día con día del individuo.

Para lograr una inserción en la comunidad, se trabaja en la interacción entre pares, promoviendo el respeto, la ayuda y la cooperación de actividades cotidianas dentro su departamento. Teniendo como resultado una adaptación entre personas con diferentes formas de pensar, gustos, ideas, etc. En lo personal, es gratificante ver como el apoyo que se dan entre ellos (los cinco inquilinos del departamento en donde soy Facilitador) les permite tener seguridad y confianza, de igual forma notar que aunque tengan diferentes formas de pensar o de ver las cosas, pueden adaptarse en conjunto por un bien común.

El que una PcDI sienta que ls demás lo tratamos sin anteponer la discapacidad, es un aliciente para realizar cualquier tipo de actividad sin sentirse menos o diferentes. Ya que les dan la oportunidad de desenvolverse a su tiempo y en su forma de ser. En el lugar donde vivimos, es increíble ver como las personas que son nuestros vecinos han hecho un cambio de conducta desde que tienen contacto con ellos, recuerdo cuando al principio nos veían sin quitarnos la vista de encima, tal vez preguntándose ¿qué hacen aquí? ¿Quién está con ellos para ayudarlos?

O incluso, nos veían de reojo simulando que no estábamos ahí. Al verlos constantemente en los mismos espacios, la relación y percepción que tienen de ellos han cambiado, ya que desde existe mayor interacción los toman más en cuenta y platican con ellos ya no los ignoran. Armando Barrera Fernández, entrenador del gimnasio donde vivimos, me comentó en una charla que: “al inicio, cuando empecé a tener contacto ellos, traté de darles más atención de la que pongo con otras personas, pero pienso que al hacer eso les haces un daño porque no los dejas valerse por sí mismo y les provocas inseguridad”.

“He aprendido que tienes que enseñarles para que aprendan y lo hagan ellos solos. En relación con sus vecinos he notado que los residentes han cambiado en su forma de verlos, ya tienen más cercanía con ellos, les hacen la plática, los motivan a hacer su entrenamiento, los saludan, etc., algo que no pasaba antes y es algo muy positivo porque todos somos iguales, tenemos diferentes formas de pensar y diferentes habilidades, pero todos somos iguales”, me compartió con un gesto convencido.

En el constante trabajo de la inclusión en la comunidad, realizando actividades de la vida cotidiana como ir al gimnasio, ir al supermercado, salidas recreativas, me encuentro con diferentes reacciones en la gente, algunas con mensajes positivos como: “felicidades por el gran trabajo que realizas con ellos”; aunque otras actitudes negativas como ignorarnos y evitando tener contacto con nosotros, razón por la que también se trabaja en la autoestima, la tolerancia y el respeto a las demás personas, ya que ellos se sienten diferentes por estas actitudes.

Valerio, usuario de la fundación, comenta su experiencia: “son pocas las personas que me entienden, como yo tengo Síndrome de Down me ven diferente y también me tratan diferente, a mí me gusta cuando la gente me trata bien". Daniel, también inquilino del departamento me confía que en el año que lleva viviendo en el departamento, cuando recién llegó, a las personas les era muy fácil voltear la cara para otro lado pero "con el paso del tiempo esa gente ha compartido con nosotros diferentes momentos que nos ayudan a involucrarnos a la sociedad". Particularmente considero que la actitud positiva hacia los inquilinos reside en la convivencia y relación constante desde que estamos aquí.

Los cambios logrados han sido en ambas vertientes, tanto en la sociedad y como en las PcDI: Los inquilinos han logrado ser más independientes y demostrado que pueden hacer las mismas cosas que cualquier otra. Y la sociedad ha modificado su perspectiva hacia ellos incluyéndolos en la comunidad y aceptándolos como iguales. Estoy seguro que mantener el contacto constante con la sociedad en diferentes espacios, mejora la perspectiva que se tiene, así como de los que trabajamos con ellos. Esta nueva mirada les brinda seguridad y confianza, lo que permite un mejor desarrollo en habilidades sociales y en resolución de problemas, favoreciendo su autonomía e independencia.



* Facilitador del Programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme



Lo importante es la magia que nos mantiene unidos

viernes, octubre 28, 2016

Por: Viviana Ramírez Cárdenas*

Desde que ingresé a Fundación Inclúyeme, el compromiso con las chicas con discapacidad fue un gran reto para mí, ya que mi labor consiste en acompañarlas para guiarlas hacia una calidad de vida en donde la diversión estuviera siempre presente. Al principio, fue difícil ganar la confianza de los familiares y mis compañeros de trabajo; hoy puedo decir que poco a poco lo he logrado al mismo tiempo que me divierto, juego y sobre todo, amo cada día más mi trabajo.

Han sido 3 años de alegrías, tristezas y uno que otro enojo cuando no hay comprensión por parte de la sociedad de que ellos (las personas con discapacidad intelectual) también tienen derechos. Mi trabajo lo disfruto todos los fines de semana programando cosas diferentes y enriquecedoras para los chicos y chicas que disfrutan de su integración a la sociedad desde su vida independiente.

Con este video les comparto momentos significativos de este tiempo en Fundación Inclúyeme, dicen que una imagen dice más que mil palabras, así que espero que lo disfruten tanto como yo he gozado de cada momento.





*Facilitadora del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme.

Mantenimiento y funcionalidad de nuestros departamentos

viernes, septiembre 16, 2016

Por: Aurelio Zúñiga

El Programa de Vida Independiente Adulta (VIA), es uno de los proyectos que tenemos en Fundación Inclúyeme, actualmente con 26 inquilinos de igual número de familias el cual nació con grandes expectativas que hemos ido solventado con el paso del tiempo, siempre con la dedicación que nos caracteriza.

Por su naturaleza innovadora, el inicio fue retador por todas las dudas que como equipo tuvimos, por lo que nos centramos en definir el proceso de lo que haríamos y cómo lo llevaríamos a la realidad en cuestión de infraestructura, teniendo como meta contribuir a la inclusión y autonomía de las personas con discapacidad intelectual.

El primer paso fue conseguir departamentos ubicados en diferentes puntos de la Ciudad de México, tomando en cuenta que contaran con ubicaciones estratégicas, pensando principalmente en el bienestar de las Personas con Discapacidad Intelectual, que serían y son los inquilinos de dichos domicilios. Pusimos en marcha la búsqueda, revisamos diversas opciones y decidimos que los primeros departamentos que se acondicionaran fueran los ubicados en la colonia Del Valle, los cuales requerían una completa remodelación, desde la rehabilitación de muros y pisos, su ampliación, hasta aplanados y decoración.

Con todo el proceso que llevamos a cabo en las dos primeras ubicaciones, obtuvimos una guía que repetimos en los siguientes departamentos y hemos ido mejorando, con la participación de todos los involucrados. A continuación les explicaré con más detalles toda la labor que realizamos: La habilitación de un departamento requiere de un seguimiento detallado, enlistar las reparaciones y materiales necesarios, la contratación de trabajadores (electricistas, albañiles, plomeros, carpinteros, etc.) y la supervisión correspondiente, hasta que se concluyen de manera satisfactoria todos los trabajos.

Para lograr lo anterior, formamos un grupo que ayuda a determinar cómo lo íbamos a hacer, cuál sería el diseño, su amueblado y decoración, tomando en cuenta la opinión de padres de familia, pero sobre todo de los futuros habitantes y que ellos sean quienes escojan los artículos decorativos para que desde el inicio sientan el espacio como propio y ayudarles a su integración.

Con el objetivo de no pasar por alto ningún aspecto material, revisamos cada punto del lugar, es decir, desde la cocina, comedor, sala, recamaras y baños, en todo, tanto en mobiliario como en accesorios, hasta el mínimo detalle como apagadores, contactos, focos, chapas, puertas, pisos, boiler, regaderas, entre otros, son importantes para la plena estancia de los habitantes. Con lo anterior, casi tenemos el nuevo departamento listo para ser habitado, pero al mismo tiempo de los procesos anteriores, es importante gestionar y contratar los servicios correspondientes como predio, luz, agua, gas, televisión, internet, telefonía, predio, etc., los cuales se necesitan pagar periódicamente.

Una vez que se logró el acondicionamiento del departamento, surge la labor de dar mantenimiento, tanto preventivo como correctivo, si se da el caso. Una acción para facilitar estas tareas es la elaboración de bitácoras que nos permitan atender y cubrir cada necesidad en tiempo y forma. Uno de los retos a los que como fundación nos hemos enfrentado, es a la aceptación de los vecinos quienes en ocasiones por falta de información se oponen al avance del programa. Por ello como primer responsable de las tareas de instalación, si es necesario llevo a cabo reuniones informativas, aclarando dudas, tomando en cuenta sus comentarios y generando consensos.

Algo no menos importante es asegurarnos de que se cuenten con los suministros de despensa y productos para la limpieza que se requieren en el día a día, encargándome personalmente de su adquisición y distribución. Lo que se complementa con una “caja chica” a cargo del (la) facilitador (a) para la compra de algunos productos, principalmente perecederos, elevando la comodidad de los jóvenes inquilinos y facilitando su Vida Adulta Independiente.

Todo lo descrito se aplica en los ocho departamentos de nuestra Fundación, ubicados en la Ciudad de México (5) y en el municipio de Huixquilucan (3), Estado de México, teniendo como objetivo llegar a 10 en lo que resta de 2016. Ésta es parte de la contribución de un servidor al bienestar de jóvenes con discapacidad intelectual, una tarea muy exigente para mantener todo en orden, se requiere de una dedicación y compromiso total; pero la recompensa está en la satisfacción de ver cómo les cambia la vida radicalmente, la emoción que viven, la libertad que sienten, el entusiasmo de participar en lo que les rodea y impulsarles a convivir en una sociedad que puede ser cada vez más incluyente.

Un mundo nuevo por descubrir

viernes, agosto 26, 2016

Por Carlos


Constantemente me preguntan cómo llegue a este mundo maravilloso del autismo. Todo comenzó cuando acompañé a mi colega a una institución de personas con autismo, sin imaginarme que todo comenzaría ahí.

A lo largo de estos casi siete años trabajando con trastornos del desarrollo, en específico con autismo, y en el día a día, sigo teniendo experiencias nuevas con los chicos.

Mi objetivo principal como facilitador ha sido brindar apoyo, recursos y elementos necesarios a los adolescentes y adultos con autismo, los cuales he conocido a lo largo de este tiempo, para que aspiren a una vida independiente. Yo considero que he logrado los objetivos generales que me he propuesto con cada persona. Para mí, el trabajo que desempeño es muy enriquecedor en el aspecto profesional y personal, al realizar cada estrategia que les favorece en su desarrollo y conocer más a fondo el trastorno del espectro autista.

En el Programa de Vida Independiente en el cual me desempeño actualmente, los chicos aprenden todo lo relacionado con su aseo personal, desde bañarse, vestirse correctamente, lavarse los dientes, lavarse las manos, afeitarse con rastrillo o rasuradora, peinarse, comprar y preparar sus alimentos, el aseo de su departamento etc., es decir, todo lo que conlleva vivir una vida independiente. 


Mi apoyo consiste en llevar los tipos de procedimientos para que aprendan a hacerlo bien; no es fácil, ya que muchos de los chicos no tienen una buena motricidad y hay que darles ciertos apoyos físicos, este tipo de cosas representan un gran reto, ¡pero me gusta mucho! ya que en varias ocasiones nos pasan situaciones chuscas, como cuando se untan mal la crema o queda en exceso, a la hora del baño a veces sin que me de cuenta le mueven a las llaves y se pone muy fría el agua, en fin, podría mencionar infinidad de situaciones que vivo todos los días con los muchachos, pero el punto no es la parte cómica si no esa relación que se establece con ellos, porque así como me daba gracia a mí a ellos también, dándonos cuenta que nos habíamos equivocado. 


Otro aspecto de la vida diaria es apoyarlos para vivir en total independencia en su departamento, y que lleven a cabo actividades como: buen uso de los cubiertos, lavado de platos, barrer y tender la cama, por mencionar algunas.

En la parte laboral, tengo chicos donde lo que se busca es incluirlos en un trabajo en el que se puedan desempeñar exitosamente dependiendo de sus capacidades, como por ejemplo, en instituciones donde pueden desarrollarse en labores de oficina, aseo o empaquetando de productos. En estos años he tenido inquilinos que se desarrollan en talleres de elaboración de golosinas como: paletas, gomita, gelatinas, chocolates etc. esto implica un gran reto para ellos, estas actividades son muy interesantes y de mucho cuidado por la higiene que se debe tener, esto no quiere decir que sea aburrido, por el contrario, lo desempeñan muy bien y les divierte mucho. En esta actividad el apoyo es mínimo.


En las actividades académicas es más complicado con la mayoría, ya que algunos chicos saben leer y escribir pero con el tiempo lo olvidaron por la falta de seguimiento o también porque les resulta una actividad aburrida, lo noto en su indisposición para trabajar. Existen casos de chicos que no tienen habla y la forma de decir: “no lo quiero hacer” es con conductas agresivas hacia ellos mismos o hacia sus compañeros, entonces es complicado intervenir en estas crisis, por lo que es un reto ingeniar algo para hacer la actividad divertida.

En lenguaje y comunicación me he apoyado mucho en el PECS y TEACCH, básicamente es reafirmar el uso o implementar completamente alguno de estos dos. En el caso del PECS se utiliza para que los chicos que no tienen habla se puedan comunicar y expresen lo que quieren; está constituido de imágenes que mediante combinaciones pueden expresar estados de ánimo, responden, solicitan etc. El TEACCH se emplea más para mostrarles sus rutinas o entablar un diálogo con ellos, es también casi la misma dinámica de combinar tarjetas con imágenes. Esta actividad es de las que más me gustan, hay un punto en el cual puedes entablar una plática con ellos por medio de las tarjetas.

Las actividades recreativas son las más divertidas que me ha tocado, algunas que hemos disfrutado son: boliche, danza, pintura, música, paseos, gimnasio, natación y juegos de mesa. Personalmente me tocan actividades que se desarrollan fuera de las instituciones donde mucha gente se sorprendía al ver que las desarrollan muy bien, un ejemplo es cuando desempeñan deportes físicos, porque captaban mucho la atención, la mayoría de las personas muestran cierto morbo de querer conocer cómo van a jugar, pero cuál es su sorpresa que juegan muy bien este tipo de deportes, un ejemplo muy claro es en los deportes acuáticos.

En cuanto a la música es muy curioso, ya que los maestros intentan que los chicos lleven un ritmo individual lo cual hacen bien, pero… cuando es el momento de hacerlo colectivamente se convierte en un desastre y es muy gracioso, ya que todos tocan por su lado, pero los chicos lo disfrutan mucho, que es lo importante. Así podría mencionar muchísimas anécdotas vividas en este tiempo. Durante el camino que he recorrido, mis anécdotas con chicos dentro del espectro autista han sido muy enriquecedoras, doy gracias por esta experiencia de vida personal y profesional.

En retrospectiva, esto cambió completamente mi perspectiva de las personas con discapacidad. En cuanto a Inclúyeme, me ha brindado la oportunidad de trabajar con estos chicos, algo de lo que estoy muy agradecido, al igual que del trato que me han brindado, ya que consideró que mi desempeño es bueno y lo veo reflejado en los avances de los chicos. Viéndolo a futuro es muy gratificante seguir enfocando mi carrera a la educación especial.