Con voz propia

Así vivo mi discapacidad intelectual

viernes, octubre 20, 2017

Para nuestra sección Con Voz Propia, platicamos con Pablo Morilla Arriaga, quien tiene 45 años y es uno de los inquilinos del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme. Él nos comentó que ha vivido su discapacidad intelectual favorablemente, porque tiene empleo, amigos y pasatiempos divertidos. A continuación les compartimos la entrevista.

Inclúyeme: Para ti, ¿qué significa la discapacidad intelectual?

Pablo: Tener limitaciones físicas.

Inclúyeme: ¿Cuánto tiempo llevas viviendo en el departamento de Fundación Inclúyeme y por qué decidiste vivir aquí?

Pablo: Llevó dos años viviendo con 3 compañeros más, y lo decidí para conocer el programa.

Inclúyeme: ¿Cómo te sientes en el departamento?

Pablo: Bien, me gusta vivir así porque me siento independiente.

Inclúyeme: ¿Cómo te llevas con tus compañeros del departamento?

Pablo: Muy bien porque ya nos conocemos y todos tenemos discapacidad intelectual. Mi mejor amigo es Luis.

Inclúyeme: ¿Hay alguna anécdota que recuerdes?

Pablo: Me acuerdo cuando fuimos a Kidzania con los compañeros – a una Fundación a beneficio de paramédicos— nos divertimos mucho y aprendimos los diferentes oficios que hay en un trabajo.

Inclúyeme: ¿En dónde trabajas y cuánto tiempo llevas ahí?

Pablo: Trabajo en Apoint y llevo 2 años. Me siento bien en mi trabajo, hago retoques de imágenes en Photoshop.

Inclúyeme ¿Qué otro trabajo te gustaría tener?

Pablo: Capturista de datos en Excel y crear páginas web.

Inclúyeme ¿Qué haces cuando terminas de trabajar?

Pablo: Voy al departamento los jueves y viernes y coopero en los quehaceres del depa, como lavar mi ropa, aspirar, ir por las compras de nuestra comida y preparar la cena.

Inclúyeme ¿Qué actividades realizas con tus amigos?

Pablo: Salidas a varios lugares como el cine o museos y deportes.

Inclúyeme: ¿Cuál es tu pasatiempo favorito?

Pablo: Leer, ir al cine para ver películas de terror, comedia y aventuras. También me gusta mucho ir a museos y las carreras atléticas.

Inclúyeme: ¿Cuál es tu comida preferida?

Pablo: Hamburguesas, pizza y ensalada de atún.

Inclúyeme: ¿Qué te gusta hacer los fines de semana?

Pablo: Tomar cursos de lo que sea, pero lo que más me gusta es la tecnología. También juego X Box.

Inclúyeme: Si algún día dejaras de vivir en los departamentos de Fundación Inclúyeme, ¿con quién te gustaría vivir? Y ¿cómo te gustaría que fuera tu casa?

Pablo: Me gustaría vivir con amigos en un departamento moderno y que fuera ecológico, de esos que protegen al medio ambiente.

Estimados lectores, este blog es incluyente, si desean narrar historias y experiencias de vida de personas con discapacidad, serán bienvenidas.

La historia de un mexicano destacado

viernes, septiembre 08, 2017

En este mes patrio nos parece importante dar a conocer las historias de mexicanos que están sobresaliendo en áreas deportivas, académicas o por su labor altruista. Esta entrevista fue realizada por Rebeca A. Zavala, asistente del centro de información y difusión de Confe y Silvana Mejía Nieto, quien está haciendo su servicio social, ambas entrevistaron a Luis Torres Pico, un joven de 29 años con discapacidad intelectual que actualmente cursa un diplomado en la Universidad Anáhuac.


Luis Torres pertenece a los talleres productivos de Confe, asociación civil que trabaja en favor de personas con discapacidad intelectual y tiene afiliadas a 114 organizaciones del país.


Rebeca: ¿Me puedes platicar un poco cómo fue tu vida antes de llegar a Confe?


Luis: Estuve trabajando casi tres años en una farmacia, pero me aburrí. Luego dejé de trabajar y estuve con mi tío Juan. Después llegó mi mamá y estuve con ella un tiempo. Mi mamá se enteró de Confe y me trajo porque yo estaba distraído, era muy nervioso, casi no hablaba y tomaba medio raras las cosas. Ya casi tengo dos años aquí, ya recorrí todos los talleres y me he acostumbrado a las actividades y al trabajo.


Rebeca: ¿Has estado en todos los talleres?


Luis: Ajá, en maquila, jardinería, panadería, costura; también estuve en las oficinas.


Rebeca: ¿Crees que hayas tenido mejoría desde que entraste a Confe?


Luis: Sí, porque al principio no era muy sociable y poco a poco me he acoplado a la gente, ahora tengo amigos y aquí me apoyaron para entrar a la universidad.


Rebeca: ¿En cuál universidad estudias?


Luis: Ahorita estoy en la Universidad Anáhuac Campus Norte, estudiando el diplomado de Habilidades Sociales y Vocacionales en la Facultad de Educación, voy a empezar el tercer semestre. Son dos años de diplomado y ya termino a finales del año. La Anáhuac me dio una beca y yo pago otra parte. 


Rebeca: Para ti, ¿qué ha sido lo más difícil a lo largo de tu vida?


Luis: A veces me pongo nervioso, me preocupa lo que opina la gente, no sé, tengo miedo a las miradas, tengo que concentrarme un poco más en muchas cosas, poner más atención porque me distraigo y quiero hacer las cosas muy rápido.


Rebeca: Y, ¿cómo lograste entrar a la Anáhuac? ¿Te inscribiste solo? 


Luis: Me ayudó la maestra Carmen. Yo decidí primero estudiar para acoplarme, porque si trabajo voy a tener más distracciones y se me van a olvidar las cosas. Ahora ya me adapto, me gusta tener amigos, convivir con la gente. Ya después de conocer a mis compañeros me acostumbro y platicamos de muchas cosas.


*Rebeca A. Zavala tiene 34 años de trabajar en Confe, estudió biblioteconomía y dice que una de sus grandes satisfacciones es aplicar en su trabajo cotidiano algunos de los objetivos que incluye la Convención sobre los Derechos de Personas con Discapacidad, como son el derecho que tienen a la educación y al trabajo.


Por su parte, Luis Torres Pico requiere medianos apoyos de acompañamiento para su discapacidad intelectual y trastorno límite de la personalidad.


Este espacio es de nuestros lectores, si deseas narrar historias y experiencias de vida, son bienvenidas.

No me gusta que me llamen persona con discapacidad, simplemente soy Sergio

viernes, agosto 11, 2017

Por Sergio Hernández

Sergio es parte del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme y vive en uno de los departamentos con tres compañeros más. Su facilitadora Alma Díaz, quien lo guía en actividades cotidianas, educativas y laborales, lo entrevistó acerca de expresiones incluyentes. Lo primero que comentó es que no le agrada que antepongan la discapacidad a su nombre, le incomoda que hagan referencia a su condición.

“En la primaria, un niño siempre me repetía que yo era lento, ese comentario era negativo y me afectaba. En la adolescencia yo era más rebelde y me enojaba que siempre hacían referencia a mi discapacidad intelectual, me frustraba porque todo el tiempo me lo recordaban y yo lo veía como ofensa”, comentó Sergio.

“Ahora que soy un adulto, ya no me molesta tanto, pero prefiero que solo me digan Sergio sin importar la condición que tengo. Yo nunca he escuchado a nadie referirse a las personas con autismo con atributos positivos. Actualmente, por la forma de mi cabeza y mi cuerpo a veces me dicen Franki, pero yo siento que esto es de onda y de broma entre amigos”.

Sergio manifiesta que, para él, un lenguaje incluyente es de todos los días y es el respeto que tiene la gente al comunicarse con personas que tienen algún tipo de discapacidad, por ejemplo, a las Personas con Discapacidad Motriz se les dice paralíticos o inválidos y a las Personas con Discapacidad Intelectual, se hace referencia a retrasados, tontos, inútiles, lentos… A quienes tenemos Autismo, se nos dice locos, porque vamos al psiquiatra y tenemos dificultades para comunicarnos, interpretar y relacionarnos.

Alma Díaz, quien es facilitadora del Programa Vida Independiente de Fundación Inclúyeme, nos comentó que las terminologías discriminatorias, ofensivas, burlonas y de menosprecios han estado presentes a lo largo de la historia. Por la forma de mirar la discapacidad, se ha marcado segregación, exclusión y discriminación.

Afortunadamente, hoy el Modelo Social de la Discapacidad desde la Convención de los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, marca un enfoque de igualdad de condiciones ante la ley, y desde la perspectiva de la comunicación, se propone un lenguaje incluyente.

Recordemos que la discapacidad no es sinónimo de enfermedad, sino que la funcionalidad de este sector es diferente, y muchas veces las limitaciones con las que se topan, proceden de las barreras que la propia sociedad les impone. Por lo que debemos evitar tanto los términos ofensivos, como aquéllos que los hacen ver como víctimas o superhéroes.

Cuando se refiera a la discapacidad de una persona es mejor decir: persona con discapacidad, persona con autismo o persona con discapacidad intelectual.


Aunque tenga discapacidad intelectual puedo ir a trabajar a mi oficina: Blanca Alicia

viernes, julio 07, 2017

Me llamo Blanca Alicia Vázquez Galindo, tengo 24 años y actualmente trabajo en Nivea. Yo soy una persona con discapacidad y a veces los demás piensan que no podemos ser independientes o tener un empleo, pero sí podemos hacer muchas cosas. Yo le he echado un buen de ganas a mi trabajo porque si no lo tuviera no podría comprarme cosas, mi sueño es llevar a mi mamá a Acapulco y para eso tengo que seguir echándole ganas.

 

Las actividades que hago en Nivea son revisar que las salas de juntas tengan marcadores, borradores, que los pizarrones estén limpios, entregarles a mis compañeros papelería, anotar los materiales que les entregue, y pasarle ese reporte a mi jefa. También ayudo a organizar los vales de gastos y de comida, eso me costaba trabajo, pero al final logré hacerlo muy bien y mi jefa me felicitó.

 

Recibí capacitación en Daunis, ellos me enseñaron que, aunque tenga discapacidad intelectual, tengo muchos derechos y puedo hacer cosas como todos los demás. Aprender fue una experiencia muy padre, estoy agradecida con Oscar, Vanessa y Lupita porque me ayudaron a conseguir mi trabajo y siguen apoyándome para que haga bien las cosas.

 

Daunis es importante para mí porque me enseñaron a desenvolverme mejor con las personas, aprendí a ser más independiente, ahora que estoy trabajando regreso sola a mi casa. También aprendí que ya no soy una niña chiquita y cuando hay un problema tengo que buscar la forma de arreglarlo, porque no se vale que me ponga a llorar, ya no somos bebés, tenemos que resolver nosotros solos los problemas. En mi trabajo no puedo estar haciendo berrinches.

 

Más adelante quiero casarme, formar una familia y tener hijos, pero primero tengo que ser responsable de mí. Por ejemplo, tengo que recordar llevar mis lentes todos los días, porque si se me olvidan eso afecta mi trabajo y puedo perderlo.

 

Formando a jóvenes adultos para la autonomía y un empleo formal


Daunis nace como un proyecto familiar en 1992, fundado por la señora María Magdalena Govela en la ciudad de Guadalajara, para darle trabajo a su hijo Diego, un joven con Síndrome de Down. Posteriormente, se trasladan a la Ciudad de México, en donde se conforma Daunis Gente Excepcional, retomando el modelo de taller productivo y abriendo puertas en la inclusión laboral de Personas con Discapacidad Intelectual.

 

Mónica Vanessa Hernández Cortes, coordinadora de inclusión laboral de Daunis IAP, nos comenta que por medio del taller productivo los jóvenes, pueden reforzar y adquirir competencias enfocadas a la disciplina laboral, así como la introducción a un ambiente de trabajo, lo cual favorecerá a una inclusión exitosa. Además del ámbito laboral, también enfatizan en la generación de habilidades que permitan a la persona lograr una inclusión social lo más integral posible, haciéndolo participe de su comunidad y ejerciendo todos sus derechos.

 

Actualmente, Daunis se encuentra capacitando a 27 personas adultas. El modelo de atención para la capacitación laboral de la organización pretende generar habilidades que fortalezcan y encaminen a los jóvenes hacia una vida independiente y de calidad.

 

La institución ha logrado establecer vínculos con más de 25 empresas incluyentes para que los capacitados se incorporen a un empleo de manera formal. Los tamales se comercializan a través de “desayunos con causa”, venta directa al personal del corporativos y para eventos especiales. Los jóvenes colaboran en la producción, organización y venta del producto. Algunas de las empresas vinculantes son:

 

-              Coca-cola

-              Nivea

-              Grupo Televisa

-              Gate Gourmet

-              Credit Suisse

-              Mijares Angoitia Cortés y Fuentes

-              Grupo APRO

-              KPGM-ARAMARK

-              Savare Medika

-              O´frut S.A. de C.V.

-              Notaría 226

La tecnología es útil para mí

viernes, junio 16, 2017

Con la participación de Chayo y Sandy con el apoyo de Vivi

Las personas con discapacidad que habitan en los departamentos de Fundación Inclúyeme van aprendiendo a hacer cosas que antes no hacían, ya sea porque alguien más lo hacía por ellas, o bien, porque no sabían cómo hacerlo. Parte de la labor de los facilitadores es ir apoyando el que nuestra población beneficiaria, logre adquirir un mayor número de habilidades que les sean útiles en su vida. El uso de la tecnología facilita nuestras actividades día a día; a continuación, Chayo y Sandy apoyadas por Vivi, su facilitadora, nos cuentan cómo utilizan ellas la tecnología diariamente.

Chayo:
Para mí la tecnología es música, ventilador, estufa, tele, teléfono

Ocupo la tecnología para escuchar música, para ver la tele, la estufa para cocinar mi comida y la lavadora para lavar mi ropa.

La tecnología es útil para mí porque antes sabía usar poquito el celular, pero ya mero lo sé usar; puedo mandar mensajes, pedir el Uber y me llama mi hermana para saber cómo estoy. Si me llega a pasar algo le puedo llamar a mi hermana para preguntarle qué se hace, rapidito; también puedo llamarle a mi cuñado.

En la computadora escucho música y veo videos; antes no la manejaba, pero ahora sí más o menos.
La tele sí la sé manejar y el radio también.
La tecnología me sirve mucho.
La lavadora la sé usar; con cuidado porque se puede quemar.

Sandy:
A mí me sirve la tecnología para aprender cosas que no sabía.

En la cocina uso la tecnología para cocinar, prender una estufa, la licuadora, el refri; ayudar a lo que nos toca y dejar todo limpio, así como lo encontramos.

La tecnología es aprender a usar un celular; hacer llamadas de emergencia y comunicarnos con las personas que tenemos alrededor de nosotros. En mi depa veo la tele, uso la computadora, el estéreo, y me comunico usando el teléfono para hablar con mi novio y también me sirve para hacer llamadas de emergencia. La computadora la puedo usar para buscar proyectos que no conozco como videos y películas. Ocupo el celular para el Whatsapp, el “Face”, para el Uber y para Youtube y para hacer llamadas.

Una computadora la utilizo para escribir, para buscar cosas que no sepa, como los Estados; también busco música de banda, de pop, de todo…

En la tele veo novelas, caricaturas, la Voz Kids y otras cosas.

Ambas consideran que la tecnología es útil para ellas en su vida cotidiana y que su uso es algo que se puede aprender. Esto les ha facilitado el poder lograr más cosas y ejercer en mayor medida sus derechos. Por ejemplo, aprender a usar la aplicación de Uber, les permite ir a su capacitación laboral y trasladarse por la Ciudad de forma independiente, y el ver la televisión o utilizar la computadora, les permite ejercer su derecho a la información. Todo esto contribuye a que estén más incluidas en la comunidad y mejoren su calidad de vida.


El trabajo de Pame

viernes, mayo 12, 2017

Entrevista a Pamela Sollano



Hola Pame, cuéntanos un poco de tu vida laboral, ¿en dónde trabajas y desde cuándo?

Trabajo en la Cafetería Starbucks desde hace 5 años. Todos los días me voy caminando al parque y ahí uso el metro, cruzo 3 estaciones, me bajo, salgo y camino derecho y está luego luego enfrente.


¿Cuáles son tus actividades?

Hago limpieza y preparo bebidas. A veces en un solo día hago las dos actividades, depende de la cantidad de la gente que haya.


¿Cuántos trabajos has tenido y cómo fue tu inicio laboral?

Mi tía me metió en un trabajo; también usaba el metro, caminaba y luego luego ahí estaba. Ahí hacía trajes de baño, yo los descebaba y mi tía me checaba, nunca me dejaba sola y siempre me iba a comer con ella.


¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo actual?

Pues hacer limpieza y tratar bien a los clientes. Cuando no voy, los clientes me preguntan en dónde ando.


¿Qué es lo más difícil de tu trabajo?

Algunas veces hacer bebidas porque algunas son complicadas, pero le digo a mis compañeros que me enseñen porque las bebidas nuevas me cuestan trabajo. Sobre todo el frapé o el capuchino porque no sé si va caliente o frío, cuando le pregunto a mis compañeros, ellos me dicen y me ayudan para que no me queme, y si sí me quemo, me recomiendan que me ponga una crema y me cuidan.


¿Por qué consideras importante que las personas tengan un trabajo en donde desarrollen sus habilidades?

Como a mí que entré en CONFE, me entrenaron a cómo llenar los papeles, cómo ir presentable y cómo hablar con el jefe por si te pregunta qué quieres hacer, y ellos están al pendiente de nosotros. Es importante porque es para que ganes dinero y para que la gente sepa que sí puedes, aunque no tengas discapacidad y que aprendas a defenderte a saber andar en la calles y en todos lados.


Cuéntame una historia que recuerdes con agrado de tu actual empleo o alguno anterior.

Cuando me cambiaron de lugar, porque me preguntaron si quería hacer bebidas y me enseñaron y estaban conmigo, tenía horarios que me gustaban. Ahora no porque por mis horarios no puedo hacer actividades que me gusten. Me gustaría ir a natación porque no sé, quiero ir al inglés y a zumba.






Bienestar Emocional es vivir tranquilo

viernes, abril 14, 2017

Por: Luis Eduardo García

Mi nombre es Luis Eduardo García Carrillo tengo 31 años y tengo cuatro hermanos y cinco hermanas. Llevó un año viviendo en el departamento de Fundación Inclúyeme dentro del programa Vida Independiente en donde me gusta estar por las actividades que realizo y sobre todo porque me siento tranquilo y puedo compartir experiencias con mis compañeros.

Aquí en el departamento, vivo con Eduardo nuestro facilitador, con Ricardo mi compañero durante la semana y los fines de semana Vicente y Pablo llegan también. Juntos hacemos diferentes cosas, desde armar rompecabezas, ver nuestros programas de televisión favoritos, escuchar música y salir a cenar para divertirnos un poco y cambiar la rutina.

Desde hace dos años trabajo en CONFE, en el área de jardinería. Ahí soy responsable de mantener limpios los jardines y áreas verdes, debo juntar las hojas secas y embolsarlas para entregarlas al camión de recolección, además de cuidar las jardineras y las plantas que tenemos. Me gusta trabajar ahí, aunque también me gustaría conocer otros trabajos, por ejemplo, en un restaurante.

Vivir independiente de mis papás y mis hermanos, ha sido importante para mi pues me permite conocer a otras personas me gusta tener muchos amigos, convivir con ellos, platicar de lo que nos gusta, de nuestros trabajos y también de cosas personales para ayudarnos a resolverlas.

Aquí en el departamento también puedo decidir por mí mismo y hasta he desarrollado mis propios gustos. Por ejemplo: mi pasatiempo favorito es hacer bicicleta, que hago cuando llego de trabajar, mi comida favorita son las salchichas a la mexicana, que propongo en nuestro menú en el departamento cada que hay oportunidad. Mi gusta escuchar música romántica de los 80´s y mis películas preferidas son las mexicanas y las de vaqueros.

Los fines de semana que visito a mis papás con mucho gusto, platicamos sobre cómo nos fue y las cosas que hicimos. Pero también aprovecho para lavar mi ropa, pues a veces entre semana por mi trabajo o las actividades en el departamento se me complica.

Mi Bienestar Emocional lo disfruto mucho porque me siento bien por la forma en que he aprendido a hacer muchas cosas, porque me siento tranquilo conviviendo con las personas, pero sobre todo porque yo tomo mis propias decisiones. Todo ello gracias a la Fundación Inclúyeme y todos los que nos ayudan, como nuestro facilitador Lalo.

A veces pienso que, si algún día dejo de vivir en el departamento de Inclúyeme, quisiera que mi casa fuera un lugar igual de limpio, ordenado, cómodo en donde pueda seguir estando tranquilo, en donde pueda continuar con mi Bienestar Emocional.

"Soy Igualmente Diferente"

martes, abril 04, 2017

Por: Vivi Guerrero


En el marco de la exposición fotográfica “Soy Igualmente Diferente” que estará abierta al público en el Museo Memoria y Tolerancia, durante los meses de abril y mayo, les comparto mi mensaje de inauguración:

Antes que nada, quiero agradecer a Charlie, mi hermano, por ser el motor que ha impulsado el granito de arena que como fotógrafa puedo hoy aportar a la sociedad.

Gracias al Museo Memoria y Tolerancia por creer y apoyar este proyecto. Y gracias infinitas a todas las fundaciones e instituciones que día a día obtienen grandes resultados a favor de las personas con discapacidad intelectual.

A mis amigos y maestros de vida por apreciar y valorar mi trabajo desde sus muy particulares puntos de vista...A mí me gustaría platicar un poco sobre el proceso creativo de "Soy Igualmente Diferente".

Todo comenzó, fotografiando mi historia personal, en donde me encontré conmigo y con estas escenas de desigualdad, sobreprotección, culpa e insaciable lucha de mis padres, que desde niña conocí a través de la PCI de mi hermano.

Entendí que a la gente en general, no nos gusta aquello que se sale de los estándares, y que nos es sumamente complicado comprender que existen familias que sin pedirlo se salen de ellos, entonces lo disfrazamos con apodos, escenas que nos gusten más, o irrealidades, como inventando que a nuestra casa "ha llegado un ángel".

Si bien es cierto que la llegada de una persona con discapacidad intelectual sensibiliza nuestras vidas y nos exige un profundo crecimiento interior, una persona con discapacidad intelectual "no es un ángel", ni un mensajero de Dios, no es inmaterial, ni invisible, en contraste, es un ser humano que lucha constantemente por ser visto, aceptado e integrado en nuestras sociedades poco compatibles con los diferentes.

En esta muestra, tendremos la oportunidad de acercarnos a ellos dejando nuestros miedos a un lado y pudiendo observar con humildad, detenimiento, amabilidad y naturalidad sus miradas, sus rostros y sus sonrisas. ¡No soy activista, soy artista!, por lo tanto, mi finalidad es llegar a ti. Con mis retratos en blanco y negro busco capturar ese color para sensibilizarte hacia un mundo de integración.

Con derechos podemos avanzar

viernes, marzo 03, 2017

Por: Ricardo Adair Coronel Robles

Para iniciar con esta participación me gustaría invitarlos a que revisen la anterior, para que cuenten con el contexto de mi caso: Juicio de Interdicción

Cuando iniciamos el proceso para revertir el dictamen del juicio de interdicción que en su momento mis padres consideraron era la mejor opción para mí, tuvimos claro que el objetivo era sentar un precedente que favoreciera a las personas que llevaron a cabo este recurso, pero que actualmente cuentan con la capacidad para asumir sus propias decisiones, tuvimos claro que sería un proceso largo pero que valdría la pena enfrentarlo.

Tuvimos que trabajar alrededor de 5 años, fue un proceso difícil y enredado pero lo logramos. A finales del mes de noviembre de 2016 obtuvimos la resolución del caso, la sentencia alcanzada señala que la mayoría de decisiones las podré asumir de manera directa y algunas otras con algún tipo de apoyo. Resultado que me devuelve mi capacidad jurídica señalada en el artículo 12 de la Constitución.

Personalmente me parece que fue un resultado muy favorable, no solo por los beneficios que recuperé sino que mi caso sirvió para dejar un precedente en la materia para que en un futuro personas con discapacidad intelectual y/o dentro del espectro autista, que se encuentren en una situación similar y que sus familiares consideren que tiene la capacidad de decidir y tomar decisiones no lo piensen más inicien el proceso para revertir el juicio de interdicción y retomen el ejercicio de sus derechos.

Dentro de este proceso hubo factores que favorecieron el resultado final, el primero el apoyo de mi familia mis padres y mi hermano, el puntual seguimiento de los abrogados que se involucraron, el soporte de CONFE y su equipo de trabajo, las labores que llevo a cabo en el Museo Soumaya y desde luego mi estancia en el programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme.

Particularmente mi desarrollo, independencia y autodeterminación se han visto favorecidas con las actividades que realizamos diariamente. La convivencia con mis compañeros en el departamento me ayuda a compartir mi optimismo y entusiasmo, el avance en los programas me lleva a planear a futuro pues me considero una persona preparada con los apoyos y respaldos necesarios. Estoy comprometido con seguir aportando mi trabajo en el museo, avanzar en mi crecimiento económico para en un futuro por qué no, comprarme mi casa, mi auto, conocer a una mujer para que sea mi novia y otros proyectos.

De mi Programa de Vida Independiente disfruto mucho que tengo una mejor organización en mis tiempos, en mis actividades, en mis ingresos, me ayuda mucho que mi departamento esté cerca de donde trabajo, que cuento con espacio es agradable en donde convivir con los compañeros es satisfactorio pues hacemos cosas variadas, salimos de paseo, a cenar, por la despensa, etc.

Como parte de la sentencia, Fundación Inclúyeme realizará un reporte sobre las actividades que llevo a cabo en todo el año y las decisiones que tomé, con ventajas desventajas y la conclusión dependiendo si lo hice o no. Confío en que mi caso ayude a que se realicen los cambios necesarios sobre el juicio de interdicción en beneficios de las personas con discapacidad y dentro del espectro autista.

Si me permiten un consejo, a las personas con discapacidad que tienen el juicio de interdicción les digo que, si ustedes ven que pueden tomar sus decisiones, que tienen planes como formar su propia familia, tener un trabajo, si se sienten capaces de hacerlo por sí mismos definitivamente que el juicio de interdicción no es para ustedes y es posible revertirlo.

A los papás, si ven el potencial de su hijo no lo limiten, por el contrario apóyenlos, fortalezcan todo lo bueno que pueden lograr, que su hijo o hija no se convierta en una preocupación para ustedes, no se dejen llevar por lo que se le complica. Prepárenlos para la vida independiente. Y a ambos infórmense, conozcan ventajas y desventajas del juicio de interdicción antes de tomar la decisión y actúen, porque con derechos avanzamos hacia la inclusión.

Ayudar es regalo de Dios

viernes, febrero 10, 2017

Por: Manuel Villavicencio

Cuando pasan cosas buenas y tengo la oportunidad de estar involucrado y cooperar con al menos un grano de arena, es regalo de Dios. Eso es Fundación Inclúyeme para mí.

La Fundación es esa institución que ayuda desinteresadamente a algunas personas en forma directa, las menos, y muchas más en forma indirecta a través de la transmisión de conocimiento y experiencias por medio de diferentes canales, en uno de los cuales tengo el privilegio de participar.

El conocimiento, siendo un valor que se acrecienta al ser compartido y en este caso, favoreciendo a mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad intelectual y dentro del espectro autista, es invaluable en manos de quien lo posee y que, además, puede y aprende a ponerlo en práctica en beneficio de las familias y la gente involucrada con dicha persona.

Cuando se planteó la posibilidad de comunicar a través de un blog la información generada y las experiencias vividas, ambas por la labor diaria en los centros de trabajo, con las familias y en los departamentos donde viven los muchachos con discapacidad intelectual, beneficiarios del programa, y transmitir ese conocimiento a tal vez miles de familias que dentro de sus integrantes hay alguien con discapacidad, creí que si esto ayudaba a mejorar la calidad de vida de aunque fuera una persona y/o familia, todo este trabajo valdría la pena.

La satisfacción de ser creador del sitio web de Fundación Inclúyeme y co-creador del proyecto del blog como canal para la transmisión de dicho conocimiento, es de un valor incalculable. Con este esfuerzo hemos podido lograr que cada vez más familias y personas reciban apoyo de información y orientación con la seguridad de que si se quiere y se trabaja en ello, es posible.