Artículos

El Derecho Humano a la Sexualidad de las personas con discapacidad

viernes, abril 29, 2016

Por Jessica Feregrino


"La persona con discapacidad se encuentran desfragmentada y excluida de su cuerpo, de sus placeres, de sus deseos, de sus fantasías y de sus afectos al interactuar en los distintos espacios de su vida cotidiana".

Jessica Feregrino

Las creencias, nociones, saberes y conocimientos que se tienen respecto a la sexualidad de las personas con discapacidad en la sociedad, en la familia, las instituciones, así como en ella misma, se construyen a partir del modelo teórico sobre discapacidad del cual se parta; así en nuestra sociedad, todavía se encuentra muy arraigado el “modelo médico rehabilitador”, desde el cual la discapacidad es considerada como una enfermedad o una limitación física, mental, intelectual o sensorial, por lo que la persona debe ser rehabilitada o sanada para sólo así ser “normalizada” y poderla integrar en la sociedad.

Dicho modelo centra el problema en la persona, erigiendo así un gran muro en la auto imagen de ella con su sexualidad, lo cual le ha impedido concebir su cuerpo como un vehículo de placer y erotismo, así como la concepción generalizada de la sociedad respecto a ella como un ser asexuado.

En contra sentido, el modelo social y de derechos humanos, no centra el problema en la persona, sino en la sociedad, ya que entiende a la discapacidad como el resultado de la interacción entre un déficit funcional físico, mental, intelectual o sensorial y las barreras sociales que impiden a la persona vivir en la sociedad en igualdad de condiciones que el resto; a través de dicho modelo, es posible derribar el muro de la anulación y la exclusión, para dar paso a la exigencia de los derechos de las personas con discapacidad, incluido el de gozar de su sexualidad placentera y responsablemente.

El principal Tratado Internacional que garantiza estos derechos, es la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, la cual fue firmada y ratificada por nuestro país y se encuentra vigente desde mayo del 2008.

A partir de dicho Instrumento, el tema de la Sexualidad se concibe como un derecho, el cual se encuentra en el artículo 23 denominado “Respeto del hogar y de la familia” y que aborda cuestiones relacionadas con el matrimonio, la familia, la fertilidad, la paternidad, la educación sobre reproducción y planificación familiar, así como las relaciones personales, entre otros.

Del mismo modo, los artículos 16 y 17, que hablan sobre la protección contra la explotación, la violencia y el abuso y la protección de la integridad personal, remarcan la necesidad de que las personas con discapacidad cuenten con la debida información y protección para evitar situaciones de abuso sexual, esterilización no consentida, violencia y maltrato en la familia y/o en la pareja, embarazos no deseados, abortos provocados e infecciones de transmisión sexual; temas que tienen una silenciosa, pero alarmante presencia en la cotidianidad.

Es por ello que cobra trascendental relevancia el brindar Educación de la Sexualidad a la persona con discapacidad, a través de materiales y herramientas que hagan accesible la información para orientarla al respecto y permitan emerger de la oscuridad, al erotismo, el placer y el deseo, sin prejuicios y libre de toda discriminación, permitiendo hablar abiertamente de temas como higiene sexual, conductas públicas y privadas, auto estimulación y erotismo, noviazgo, homosexualidad, maternidad y paternidad elegidas, métodos anticonceptivos, entre otros.

En el espacio de la Consejería en Sexualidad que brindo, es constante la denuncia de la persona con discapacidad de que sea vista como un ser sexual y no como un ángel ó niño eterno; de expresar su deseo por vivir con una pareja, la cual no necesariamente debe tener una discapacidad; de tener información y orientación sobre sexualidad para poder tomar decisiones responsables; de no ser discriminado por su preferencia sexual; de mantener su fertilidad y de cómo cuidar su cuerpo.

Sin embargo es muy lastimoso saber que a la persona con discapacidad le es negado el libre ejercicio del derecho a la sexualidad, sometiéndola a silenciar sus deseos, a vivir invisibilizada como un ser deseable y deseado y a estar sometida a la constante aprobación de terceros respecto a sus decisiones y opiniones sobre el ejercicio de su sexualidad.

Con voz propia

Una sociedad respetuosa con todos

viernes, abril 22, 2016

Por Pamela y Lorena

Pamela y Lorena son dos chicas con discapacidad intelectual que forman parte del Programa de Vida Independiente de Fundación Inclúyeme. Desde hace un par de años comparten un departamento situado en el corazón de la colonia Del Valle, juntas han avanzado venciendo retos personales y conquistando paso a paso su autonomía; también juntas y de manera individual han vivido situaciones que las han hecho fortalecerse y les han hecho ganar confianza para desenvolverse dentro de sus espacios públicos cotidianos.

Retos sociales superados

Lorena

Lorena trabaja en una cafetería y afirma que en un principio uno de sus principales temores sociales era conversar con las personas que acudían al establecimiento, ya que la frenaba el pensar que recibiría un mal gesto o alguna mala contestación. Hoy en día Lorena comparte con una sonrisa que ese sentimiento de temor ya no le preocupa, ha adquirido las herramientas y confianza suficientes para acercarse a las personas y conversar con ellas.

Otra situación social en la que ha logrado desenvolverse mejor es al hacer uso del transporte público. En más de una ocasión Lorena como muchas mujeres ha tenido que enfrentarse al acoso en el metro y a algunos otros contratiempos que viven los usuarios del transporte, sin embargo ha sabido manejarse ante esas situaciones cada vez con mejores herramientas, mismas que menciona ha adquirido dentro del programa de Inclúyeme.



Pamela

Pamela también trabaja dentro de una cafetería, donde afirma sentirse contenta y en donde ha vivido de manera positiva la inclusión laboral. Saberse incluida le ha generado mayor facilidad para relacionarse con quienes acuden al lugar. La autoconfianza de Pamela para interactuar socialmente la ha llevado a conseguir hablar en público frente a una amplia cantidad de personas en algunos eventos y a acudir a entrevistas en medios de comunicación. Entre las cosas que más le gusta hacer en lo social es convivir con sus amigos.

En sus actividades diarias no ha quedado exenta de vivir alguna situación social hostil, como cuando ha ido al supermercado a hacer compras, sin embargo ha sabido tener la mejor reacción y lograr hacerse respetar y frenar situaciones de discriminación.

Ante la pregunta de qué es lo que ellas consideran que nos puede hacer mejores personas en la sociedad, ambas coinciden en la respuesta y es: “tratarnos con respeto”.

Y es que todos tenemos la opción de elegir dar un buen trato a los demás, sea cual sea nuestra actividad, lo ideal sería no tener que hacer uso de herramientas para salir adelante de situaciones sociales hostiles, sino hacer uso de herramientas de empatía e inclusión para generar situaciones sociales positivas entre todos. ¿No crees?

La familia habla

Resiliencia, un nuevo enfoque propositivo para Grupos de Apoyo

viernes, abril 15, 2016

Por Karem Robert


Antes de ser mamá de un hijo con discapacidad, me apreciaba de ser incluyente, tolerante, flexible. Pero en enero de 2011 al nacer mi segundo hijo con Síndrome de Down, es cuando la verdadera prueba comienza.

No se trata sólo de aprender de terapias, tratamientos, nutrición, sino a la vez de cómo adaptarnos a nuestra nueva realidad. Es entonces cuando me topé con el término “resiliencia”, que según la muy socorrida Wikipedia es “la capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas” y que, según la psicología positiva, “la resiliencia se asocia con entereza”.

Ok. Significa superar algo y salir fortalecido y mejor que antes. Como definición suena increíble pero el reto es cómo adaptarla, cómo hacerla parte de la rutina propia y de la familia.

Lo que todo el mundo te dice es busca el “para qué” y no el “por qué”. El enfoque es muy sencillo, nadie está exento de que le dé una enfermedad, un accidente o que nazca con una condición genética como la de mi hijo, y tu vida tiene que seguir y tienes que darle a tu familia un sentido de dignidad, seguridad y pertenencia que nadie ni nada se la pueden quitar.

En una sociedad tan demandante y compleja como la de hoy, puede volverse una tarea extenuante y frustrante para los que no encajamos en la norma.

Según los reportes de varios psicólogos sociales, aunque tengamos un coeficiente intelectual muy alto, no necesariamente triunfaremos social o laboralmente, como otra persona con un coeficiente más bajo pero más trabajadora y que ha desarrollado sus capacidades y conoce y enfoca bien su potencial. Y definitivamente será mucho más feliz.

Pero lo que uno entiende sobre la marcha y pasando más de un obstáculo (muchos más) es que éste proceso de resiliencia no puede ser limitado a nuestro entorno familiar, sino que tenemos que abrir nuestro campo de visión.

La pertenencia e inclusión de nuestros hijos se dará sólo con un gran sentido de solidaridad y compromiso mutuo con las familias y la sociedad. Y sólo de la mano de familias que han pasado por situaciones adversas y que se conocen bien a sí mismas, sus capacidades y sus límites, podremos lograrlo.

¿De dónde sacamos fuerzas? ¿Por dónde empezamos?.

Me queda muy claro que la necesidad de sacar adelante a tu hijo con discapacidad te compromete, motiva y moviliza. Se genera un potencial para participar y generar contenido y recursos que subsanen los diversos faltantes. Una familia motivada, orgullosa de sus integrantes y propositiva, puede mover montañas.

Y es entonces cuando vamos llegando al punto medular de poder entender el ¿Para qué?.

Si logramos unir todo el potencial de participación de estas familias entregadas y motivadas en el proceso de desarrollo e inclusión de nuestros hijos, crearemos nuevas oportunidades tanto para nuestros hijos, como para los que vienen detrás. Ya no habrá pretextos, no nos quedaremos sentados esperando que alguien más nos resuelva la vida. Juntos podremos resolver los pendientes y lagunas en la sociedad y la legislación que les impide una inclusión plena a sus derechos.

Ahora llegamos al ¿Cómo se puede lograr?

También es relativamente sencillo. Hay que abrir nuestro mundo, romper las barreras personales que generan desconfianza, egoísmo, una actitud impersonal. Hay que transformarlas y donar nuestro tiempo, experiencia y buena disposición empezando por compartir nuestras experiencias bajo el auspicio de los grupos de apoyo.

Los grupos de apoyo en México no han sido desarrollados a cabalidad como en otros países. El consuelo, apoyo e información que uno encuentra en ellos es fundamental en el proceso de aceptación de cualquier condición que presente una persona con discapacidad, para adaptarla a nuestros nuevos planes de vida.

Aprender de otros que han pasado por las mismas circunstancias nos sirve para crecer y no estancarnos en una tristeza estéril, tener acceso a información útil, seguir preparándonos y vislumbrar nuevas oportunidades en el trabajo en equipo, en el cual se generen nuevos proyectos que sirvan a todos.

De eso se trata el conciliar la solidaridad social, el crecimiento de las personas y la protección a sus derechos.

Juntos como sociedad queremos devolver la dignidad no nada más de la persona con discapacidad, sino de su familia y su comunidad.

Si no tiene un grupo de apoyo, súmese a los que ya existen o inicien uno. ¡Se sorprenderán!


Karem Robert
Familias Extraordinarias
www.familiasextraordinarias.com

Inclúyeme avanza

Comunicar a favor de la inclusión social de personas con discapacidad intelectual

viernes, abril 22, 2016

Por Miriam González Vizcarra


“ Solos podemos hacer poco, juntos podemos hacer mucho”. Anónimo. 

Fundación Inclúyeme encamina su labor bajo una clara visión: “Avanzar significativamente en crear conciencia en la sociedad mexicana acerca de los derechos de las personas con discapacidad intelectual. Abrir espacios en los ámbitos educativo, laboral, cultural, recreativo y otros; tanto públicos como privados, que sean difundidos en medios masivos y que promuevan una mejor calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual”.

Entre sus acciones para lograr lo anterior, destaca la generación y empleo de estrategias de comunicación a través de plataformas digitales, tales como su sitio web, donde mes con mes aborda un tema a partir del cual se generan cuatro textos, que son redactados por distintas voces, los cuales van desde académicos, expertos, familias de personas con discapacidad y también las propias personas con discapacidad.

La finalidad de estas publicaciones es que, a través de estos testimonios y experiencias, se rompan estigmas sociales y se incida positivamente entre los ciudadanos.

La difusión de mensajes a favor de los derechos de personas con discapacidad también abarca las redes sociales, que se han convertido hoy en día en canales de información y consulta diaria en el tejido de nuestra sociedad.

Actualmente, sumamos en nuestra página de Facebook y Twitter, un total de 37 mil 409 seguidores, una cifra que continúa en aumento. Las estadísticas de ambas redes nos permiten corroborar que nuestro contenido navega más allá de nuestros muros, teniendo un alto índice de alcance y visibilidad, gracias a que son nuestros propios seguidores quienes comparten los contenidos, los comentan y cuestionan, convirtiéndose así en un factor clave de apoyo para lograr la transformación social a través de la información. En Inclúyeme sabemos que una acertada comunicación tiene el poder de generar profundos cambios. Durante el 2015, nuestro contenido digital, enfocado a sensibilizar en temas de derechos, independencia e inclusión laboral de las personas con discapacidad intelectual alcanzó 26,514,183 de vistas.

El compromiso hacia esta labor trasciende lo digital, buscando llegar a más personas mediante la presencia en espacios radiofónicos, medios impresos, televisión, seminarios, conferencias, talleres, etc.

En este sentido, como fundación agradecemos el apoyo de todos los que nos han concedido la oportunidad de ‘sembrar’ el mensaje a favor de los derechos y la inclusión de las personas con discapacidad intelectual en distintos escaparates.

Aplaudimos además a todos aquellos miembros de la sociedad que con distintas acciones se suman a esta importante labor, ya que toda acto individual o colectivo aporta a la lucha para alcanzar la meta que a la larga, confiamos en que romperá las barreras de discriminación y nos transformará en una sociedad que abrace la igualdad para todos y todas.

Suscribiéndote al boletín, puedes mantenerte informado de las actividades de la Fundación.

  • * Requerido Quiero recibir el boletín