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Seña y verbo: Teatro de Sordos 24 años pasando la voz… y la seña

viernes, julio 01, 2016

Por Karla César

Seña y Verbo: Teatro de Sordos, fue fundada en 1992 por iniciativa de Alberto Lomnitz, con la colaboración de otros profesionales del teatro y el apoyo de varias instituciones gubernamentales y privadas.

Somos una asociación artística y educativa única en América Latina, cuyo objetivo principal es promover la lengua y la cultura de los sordos a través de obras de teatro originales de alta calidad y una variedad de cursos, asesorías y talleres de divulgación.

Todas nuestras obras son para sordos y oyentes ya que, además de que sus diálogos están en Lengua de Señas Mexicana (LSM), cuentan con actores vocales que interpretan lo que se dice en escena o tienen subtitulaje al español, como es el caso de “Un Gato Vagabundo”, para que, tanto sordos como oyentes sin conocimiento en LSM, disfruten la obra; es decir, son completamente inclusivas.

Somos una compañía de teatro de sordos, no “para sordos”, como muchos suelen pensar: Seña y Verbo está integrada por actores sordos y en algunas obras tenemos actores oyentes invitados. A lo largo de nuestros 24 años ininterrumpidos de trabajo, se han producido más de 20 obras y realizado más de 15 giras internacionales, además de tener innumerables giras por toda la República Mexicana.

La temática de nuestras puestas en escena es muy variada, por ejemplo: Quién te entiende, una obra de estilo documental, retrata la vida real de tres sordos de México; UGA, de género infantil, cuenta la historia de cómo una niña y tres granjeros sordos, encuentran a un extraterrestre; y Música para los Ojos, es una puesta en escena a modo de orquesta sinfónica donde tres actores sordos, dirigidos por un oyente (Sergio Bátiz, autor y director de la misma), mueven títeres y elementos al ritmo de cuatro piezas clásicas. Y, para los que se lo están preguntando… sí, son sordos, “sordos de verdad”, como dicen algunos.

Uno de nuestros montajes más importantes es “Un gato vagabundo”, ya que es la primera obra en México escrita por sordos: Roberto De Loera y Eduardo Domínguez (recientemente nombrado Director Artístico de la compañía), asesorados por Alberto Lomnitz, Director General de Seña y Verbo.

Además de estas, tenemos obras para bebés, niños, jóvenes y adultos, tanto de teatro de texto como de improvisación, todas con un sólo objetivo: que el público asistente, haga consciencia, abra los ojos y descubra que es completamente capaz de comunicarse con los sordos sin necesidad de usar la voz o hablar el mismo idioma.

Hacemos teatro inclusivo y también ofrecemos una gran variedad de talleres tanto para creadores escénicos, como para niños, jóvenes y adultos que tienen interés por conocer y adentrarse en la cultura sorda.

Actualmente tenemos temporada de “El misterio del circo donde nadie oyó nada” en el Teatro Sergio Magaña, los sábados y domingos, a la 1:00 de la tarde; del 21 de mayo al 26 de junio de 2016. Para tener más información, síguenos en nuestras redes sociales: facebook.com/teatrodesordos, twitter.com/teatrodesordos, o escríbenos a contacto@teatrodesordos.org.mx. Y recuerda, #PasaLaVozYLaSeña.

Con voz propia

Danceability: Inclusión, libertad y creación en movimiento

viernes, julio 08, 2016

Por Brenda Mesa

Soy Brenda Mesa Robles, nací con Parálisis Cerebral Espástico. Estudié Comunicación en la Universidad Iberoamericana y actualmente trabajo en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en La Dirección General de Recursos Humanos.

Desde pequeña mis padres se propusieron que debía integrarme en grupos de personas de mi edad, siempre estuve en escuelas de educación regular, por ello he vivido la inclusión como algo natural que se debe dar en los diferentes entonos en los se convive y te desenvuelves, “por qué el mundo es uno y cada persona incluso con su diversidad es parte y forma parte de él”.

Soy de personalidad inquieta, siempre estoy en busca de hacer actividades nuevas, de encontrar otros caminos para conocerme y ser mejor como persona, y algo muy importante para mí es conocer nuevas personas, ya que me encantan los espacios donde se pueda dar la convivencia y la interacción humana.

Como parte de esa búsqueda el año pasado llegué a un grupo de danza que trabaja con el método de Danceability, creado en Estados Unidos por Alito Alessi hace más de 20 años, y el cual invita a personas sin y con discapacidad a vivir una experiencia artística compartida y de improvisación, en la que no importan las limitaciones para ser parte del grupo, al creer que cada persona es valiosa y nadie debe quedarse aislado.

Mujeres y hombres de edades que van de los 15 a los 60 años aproximadamente, altos, bajos, delgados o gordos, llegamos al espacioso salón de teatro y danza con piso de duela, con grandes espejos y barras blancas por tres de sus lados, ubicado en el Centro Nacional de las Artes, en la Ciudad de México.

Vestimos ropa deportiva, pants, camisetas y pantalones holgados. Quienes usamos silla de ruedas para movernos podemos entrar al espacio rodando y estar con zapatos la hora y media que dura la sesión.

Al entrar, primero que nada te enfrentas a los espejos, que no se les escapa ningún área de tu cuerpo, de tu expresión facial, de tu silla de ruedas, sólo debes poner atención para poder percibir de ti y de los demás lo que se descubre a través de estos trasparentes, chismosos y rectangulares testigos.

Yo utilizo una silla de ruedas eléctrica para desplazarme si las condiciones de accesibilidad lo permiten, pero también en algunas sesiones he vivido la experiencia del movimiento ocupando mi silla manual, porque en este trabajo artístico no importa cómo te desplaces, que parte del cuerpo muevas o que aparato auxiliar uses para trasladarte. Si sólo puedes o quieres mover los ojos, pues los mueves, una mano, un pie, caminas o saltas, lo que sea que puedas hacer es válido, hay libertad, nada está bien o mal al moverte, porque finalmente es expresión, pero siempre debes fijarte en el espacio para respetar el lugar y momento de tus compañeros. Cada quien empieza descubriendo su propio movimiento, y poco a poco se llega al movimiento compartido, a los diseños corporales en conjunto.

Confieso que cuando llegué a mi primera clase tenía dos predisposiciones que eran: casi no voy a poder hacer nada y no me voy a poder mover, en consecuencia no me va gustar el curso, seguro será tiempo perdido, pero acabé la primera clase pues aunque no me gustara tenía que ir, ya había pagado todas las sesiones.

Resulta que efectivamente sí eran dos fuertes predisposiciones que no se cumplieron. Al terminar la clase me di cuenta que me había movido con lo que mi cuerpo tiene y es, y sobre todo que en las clases subsecuentes iría descubriendo más cosas de mí en movimiento y que compartiría muchos momentos de aprendizaje y diversión con mis compañeros en esta actividad artística.

La coordinadora del taller y Directora de DanceAbillity Internacional México, Lourdes Arroyo, dirige el proyecto desde 2008, el cual comenta “ha significado mucho trabajo para abrir espacios para clases, talleres, funciones. Trabajar con personas distintas a mí me enriquece a nivel artístico, profesional, emocional y personal, igualmente compruebo cada día que las personas que participan en las actividades que comparto, encuentran también una riqueza que los complementa”.

Poco a poco el salón se llena, quien entra caminado se aproxima a sentarse en la duela –quizás en posición de loto, también boca abajo, o sentados con las piernas estiradas- y comienzan lentamente a moverse, a mirar el sitio que ocupan, se oyen leves murmullos, quien rueda en su silla también busca un lugar para parar. Al dar las 6:30 Lulú nos invita a hacer un círculo y se abren los espacios adecuados para dar cabida a quienes utilizamos sillas de ruedas.

Se inicia la sesión pidiendo que digamos nuestro nombre y en la primera clase compartimos qué hacemos, por qué estamos en un grupo como DanceAbility y qué esperamos de este trabajo. El común denominador del grupo es la necesidad de relajarse, de moverse, de conocer su cuerpo y del gusto por bailar.

Al terminar la presentación inicial cada quien debe buscar un lugar para empezar a calentar lentamente el cuerpo, es importante recorrer el espacio para situarse en un punto, ¿y cómo se recorre el espacio? No importa cómo se recorra, sólo hay que recorrerlo, sí, caminando, con pequeños brincos, arrastrándose, agachado, encuclillas, empujándose con las nalgas pegadas al suelo, agarrados de las barras blancas pegadas a los espejos, o en la silla de ruedas manual o eléctrica, cada quien con su ritmo, con su tiempo, con su movimiento o con su quietud. Entre cruces de miradas algunas serias, sobre todo en los primeros encuentros, -y conforme se acumulan más semanas de vernos y sentirnos en es amplio salón de duela, con olor característico como a humedad, a lugar encerrado-, esas miradas se hacían más familiares, más amigas, más sonrientes, más de decir con los ojos: “Hola, ¿cómo estás?”.

Y se oye en algún punto del espacio la voz de Lulú diciendo: “desde donde estás imagina, sólo imagina la parte del cuerpo que necesitas mover y cómo la necesitas mover hoy y después empieza ese movimiento”. Las indicaciones siguen fluyendo y así uno se da cuenta de las distintas formas que va tomando tu cuerpo, en un movimiento quizás nunca antes realizado; ciertos sonidos corporales se escuchan, de ese cuello y cabeza que al moverse truena como pequeños chasquidos, y piensas, es como un mueble viejo al que rara vez se le aceita y el calor empieza a subir, de repente abres los ojos y observas en tu posición sentada en la silla que cada quien tiene una forma diferente en su cuerpo, hay quienes están acostados de lado moviendo una pierna como si fueran tijeras, o se mueven de múltiples maneras viéndose al espejo, alguien más que alza su mano mientras recorre el espacio en su silla, o quien acostada boca arriba sólo mueve sus dedos mirándolos, y así cada quien su movimiento, en su ritmo, en su espacio.

En el cambio de rutina toca trabajo en parejas o tríos, según nos hallemos en el sitio. Recuerdo un ejercicio con mi compañera Karime, ella tiene lesión medular por un accidente y utiliza silla de ruedas, primero una tenía que observar el movimiento de la otra, desde distintos ángulos y niveles, como si estuviéramos tomando video o película, así capturaba cada detalle de su cuerpo, poniendo las manos de alguna forma para enfocar un objetivo y conocer su historia en movimiento de ese momento. Me sentí extraña cuando ella era mi espectadora, yo estaba inquieta, nerviosa, pensando que me saliera todo bien y que ella pudiera recrear mi historia. Finalmente comprendí que nada en nuestro trabajo en DanceAbility es correcto o incorrecto, es sólo expresión del cuerpo, del alma, es experiencia artística.

Otro día, por ejemplo, trabajé con Liz y con Gaby, -ellas no tiene discapacidad visible-, pero el reto para mí era hacerlo desde el suelo, desde abajo, desde la tierra, ese espacio de piso de duela se hizo inmenso, no tan visible con los ojos como lo es desde mi silla y bastante agotador. Me percaté que acostada boca arriba casi no puedo moverme, experimenté entonces que podía poner activos los ojos y hacer movimientos faciales variados, sonidos con las manos golpeando en suelo, y algo importante, saber que si mi movimiento es limitado puede ser una oportunidad para buscar y recibir ayuda, que haya alguien que te de esa mano, ese contacto de apoyo que te permita seguir y continuar con tu propio y colectivo movimiento.

Al finalizar cada sesión nos reunimos en círculo para que cada quien diga, si lo desea, cómo se sintió después del trabajo. Hay quienes expresan su satisfacción por lo creado, su alegría, su estado relajado, su momento de reto por compartir la actividad con otros compañeros, ya que coordinarse para lograr un diseño en donde la “diversidad de cuerpos” se entrelazan no es una misión tan simple, pero sí posible y se puede llegar a lo artístico y estético dentro de la gran riqueza humana, y se puede comprender en trabajo colectivo y en el movimiento que podemos incluir.

Ahora me encuentro nuevamente entusiasmada porque habrá un nuevo ciclo de sesiones que tendremos por dos meses y medio; seguro habrá una que otra cara familiar, pero también muchas personas nuevas por integrarse a vivir la experiencia que para mí ha sido algo muy interesante e importante en esta etapa de mi vida; porque todos podemos bailar y tener espacios alterativos de expresión, donde puedes aprender, enseñar y complementarte, reafirmando una vez más que cada persona vale por lo que es, puede y debe estar plenamente integrado a la sociedad sin importar sus características únicas e individuales que a cada quien nos hace diversos.


Informes en: denceability.inter.mex@gmail.com o comunicarse al 55-75-41-37. Celular 0445541847126

https://www.facebook.com/DanceAbility-Internacional-M%C3%A9xico-139928376031441/

La familia habla

Apoyo familiar; clave en el desarrollo del talento artístico de Paco de la Fuente

viernes, julio 15, 2016

Por Familia De La Fuente

Cantar y bailar en el coro de la iglesia fue el comienzo de la carrera musical de Paco de la Fuente. A la edad de tres años interpretaba las canciones con el cuerpo, cantando el final de las palabras con alegría y ritmo; demostrando con ello una gran sensibilidad hacia la música.

Su familia, al darse cuenta de su talento, lo inscribió junto con sus hermanas en una academia de teatro musical infantil. A los 8 años pudo leer con comprensión. Leer en voz alta le ayudó a mejorar su lenguaje expresivo, y al tener en sus manos el libreto de la primera obra donde participaría, se enamoró de la lectura. Leía todo el libreto y las partes de todos los personajes se los aprendía de memoria. Esto lo ha seguido haciendo ahora que incursionó en Teatro en Corto y con el guion de su segunda película.

En secundaria tomó clases de piano, canto y teclado que, al cumplir 18 años, lo cambió por batería. Terminó la secundaria en el Sistema Abierto de la SEP, y continuó la preparatoria por Internet; este modelo de educación se acopló bastante a sus habilidades y con un asesor para las materias de matemáticas, física y química, pudo terminar las 32 materias lo cual le tomó 5 años, de 2009 a 2014.

El sueño de Paco de actuar profesionalmente se cumplió en 2014, al salir la convocatoria para participar en el casting para la obra de Hoy No Me Puedo Levantar en la Cd. de México. Paco mandó su video y le llamaron a un primer casting presencial, ahí a un segundo y la noticia fue que se quedó, junto con otros 3 chicos, ninguno de ellos con discapacidad intelectual. A continuación, su familia nos cuenta cómo han vivido y apoyado la pasión artística de Paco:

Mi nombre es Manuel, tengo 31 años y trabajo como Ingeniero, soy hermano de Ilse, que tiene 28 años y trabaja en un hotel, así como de Erika de 27 años, quien se desempeña como chef; los tres somos hermanos de Paco de 25 años, quien tiene síndrome de Down y quien actualmente es actor y bailarín; actividades que combina junto con su trabajo diario en la Presidencia Municipal de Torreón, dentro del departamento de Atención al Público y copiado de documentos.

Podríamos escribir un libro de tantas cosas que hemos vivido con Paco, tantas enseñanzas, alegrías, emociones, retos y claro también obstáculos.

Paco dice que lleva el teatro y la música en sus venas, y sí; desde que estaba chiquito nos poníamos a bailar y cantar, y cada vez que lo hacía la gente que lo veía sonreía y le aplaudían; creemos que eso fue lo que más le gustó.

Cuando Paco nació, nuestros papás no nos dijeron que él tenía síndrome de Down. Siempre lo tratamos como lo que era para nosotros, nuestro hermano. Ya con el tiempo y conforme fuimos creciendo nos dimos cuenta que sí había algo diferente en cómo se veía, cómo caminaba y cómo hablaba, y entonces nos explicaron lo que era el síndrome de Down.

Ya que los cuatro estamos muy cercanos a la misma edad, siempre hicimos muchas cosas juntos; incluso de chiquitos íbamos con Paco a sus terapias que eran parte de sus actividades. También estuvimos los cuatro en clases de gimnasia y más grandes fuimos juntos a los Scouts, así comenzamos a aprender que todos somos diferentes, pero que también podíamos hacer las mismas cosas, claro...  cada quien a su estilo y su manera. Nuestros papás hicieron lo posible por que Paco tuviera las mismas oportunidades que nosotros. ¡Lo que fue una lección que ellos nos enseñaron!

Gracias a Paco y su amor por el teatro y la música, mamá inscribió a Ilse, Erika y Paco en una academia de teatro musical en la que nuestro director y compañeros lo aceptaron increíblemente bien (bueno es que tal vez ayudó que les poníamos el ejemplo, sin pensarlo... jeje), llegamos como una familia más, éramos tres hermanos a integrarse al grupo.

Creemos recordar que el director le preguntó a mamá que si él podía o algo así… y mamá le dijo que: "¡claro que sí!", que lo conociera y fue muy abierto y lo aceptó.

Ellos, así como nosotros, se dieron cuenta del ritmo y el talento que Paco tiene. Estar ahí nos enseñó a ser disciplinados y responsables; aprendimos que para cumplir una meta o un sueño hay que esforzarse cada día y levantarte si llegas a caer, además que nos unió más y nos permitió disfrutar juntos el baile y el canto que ¡también nos encantaba!

Paco nunca ha dejado que le digan que no; esa palabra no existe en su diccionario. Cuando algo se le mete en la cabeza es casi imposible sacárselo, pero gracias a eso ha logrado cosas que nunca pensamos que fueran posibles.

Cuando nos preguntan cómo le hicimos para que Paco lograra su sueño, les decimos que ¡no hicimos nada! al menos nada que no hicieras por un hermano, apoyarlo, guiarlo y amarlo. Claro que ha sido un reto, pero verlo realizado es la mejor recompensa. Gracias a sus determinadas ganas de triunfar y a su talento (y los ánimos y valentía de nuestros papás), Paco ha logrado convertirse en actor y esto es sólo el principio.

Esperamos que Paco pueda inspirar a muchos jóvenes, con y sin discapacidad a luchar por lo que quieren, a no dejarse llevar por lo que los demás dicen o hacen, a ser agradecidos de lo que tienen y sobretodo a respetar las diferencias de los demás. 

Todos los días le damos gracias a Dios por la familia que tenemos y por Paco, que hace que nuestra vida sea diferente y muy especial.

*Actualmente Paco sigue trabajando en Torreón, ahora alternando con la promoción de la película que se estrenará el próximo mes de agosto 2016.

Inclúyeme avanza

El arte y la autodeterminación

viernes, julio 22, 2016

Por Nurit Grapa y Alma Díaz

“El arte y la creatividad forman parte de la vida en sociedad… las Personas con Discapacidad Intelectual deben participar” (Inclusión Europea)


Nurit Grapa Zimerman, es una Persona con Discapacidad Intelectual (PcDI), tiene 40 años, trabaja en un empleo protegido participando en cuadrillas de trabajo y actividades artísticas y recreativas, además vive en un departamento con tres amigas y una facilitadora de apoyo con quienes comparte mucho más que actividades y responsabilidades del día a día, comparte momentos importantes que reflejan los logros alcanzados en equipo y los aprendidos por ella misma.

A Nurit, como a toda persona, después de trabajar y cumplir con sus actividades en el departamento, le gusta realizar actividades recreativas y artísticas, ya sea individualmente, con la facilitadora o en grupo. Las actividades van desde armar rompecabezas, dibujar, pintar, hacer manualidades, cantar, bailar, ver películas, ir al boliche, convivir con sus compañeros, salir a dar la vuelta, etc.

Nurit destaca por sus altas capacidades artísticas; ella misma se identifica como una persona creativa, al decir con gusto y orgullo: “yo soy artista… yo soy pintora”.

Un aspecto que sobresale en ella es que suele estar al pendiente de realizar actividades artísticas o poner en acción su creatividad, por ejemplo, con motivo de algún cumpleaños apoya a decorar el comedor, preparar y decorar el pastel o gelatina, hacer adornos (cartel de feliz cumpleaños, globos, etc.); en el ingreso de nuevas compañeras colabora con la sorpresa de bienvenida, también realiza manualidades con motivo Día del Amor y la Amistad, Día de la Independencia, Día de Muertos o Navidad, realiza disfraces y muestra una alta participación cuando hay visitas, pues se involucra en las actividades, principalmente en la parte artística, como en actividades de cocina, al preparar y decorar cupcakes, galletas y muffins.

Al respecto Nurit afirma: “aplico mi creatividad al combinar mi ropa, al arreglarme para quedar bonita… también aplico la creatividad al preparar alimentos y decorar mi departamento”.

Pero sin duda, es la realización de su novela “Una Historia de Amor” la que ha tenido mayor impacto en su desarrollo personal, como adulto responsable e independiente, y es justo donde se puede dar respuesta a las cuestiones:

¿Cómo se impulsa el desarrollo de las capacidades artísticas en Nurit? y ¿cómo impactan sus capacidades artísticas en su autodeterminación?

Las respuestas son sencillas, es desde su participación en actividades creativas y artísticas de la vida diaria en las que se logra un mayor desarrollo y funcionalidad de sus habilidades socioadaptativas (conceptuales, prácticas y sociales) y en consecuencia de su desarrollo personal y su autodeterminación.

Y es que con su novela logra protagonizar su vida al elegir, tomar decisiones y resolver problemas por sí misma, lo que se manifiesta cuando desde el autoconocimiento sus fortalezas y apoyos requeridos es capaz de defenderse y hacer valer sus derechos, también al ponerse objetivos reales, y en el proceso de lograrlos se volviese una persona más independiente y responsable.

Al trabajar en su escrito, ella logra además identificar y expresar una serie de sentimientos, emociones y necesidades propias de acuerdo con lo que está pasando, lo cual muestra que hay un impacto en la funcionalidad de sus habilidades socioadaptativas.

“En la novela aprendí a que tengo que crecer, a pensar las cosas, a hablar, a solucionar problemas, a ser responsable e independiente”. – Nurit Grapa.

Cada una de sus actividades las encaminamos a fomentar su creatividad desde el enfoque de su Proyecto de Vida Independiente y Calidad de Vida, entendiendo todo esto como su capacidad de ser protagonista de su propia vida (con apoyos: independiente pero no sola). Y que si bien es situacional la enseñanza de actividades artísticas, se fomentan con el fin de la funcionalidad de habilidades socioadaptativas generales como expresión de ideas, presentación personal, solución de problemas, comunicación, autodeterminación, entre otras.

“Mi novela tiene personajes y una historia, la escribimos y actuamos. Me enseñó a no enojarme, no gritar, a decir lo que quiero, no pelearme, a ser responsable y hacer cosas yo solita”- Nurit Grapa.

Finalmente, se puede concluir citando elementos relevantes del vínculo del arte y la autodeterminación en personas con discapacidad intelectual, como los marcados por Plena Inclusión (2016), al mencionar que mediante el arte, el ser humano expresa ideas, emociones, percepciones y sensaciones, por tanto, el arte es una forma de comunicación universal, que facilita la expresión de la persona con discapacidad y por tanto su autodeterminación.

También de Aznar y González (2016), en el que el arte no tiene una denotación ni una connotación universal, precisa o inmutable. Su estimulación en las personas con discapacidad es un proceso que apela al aprendizaje, desarrollo creativo y la inclusión social. Bajo este enfoque es necesario “ver algo más donde se supone que todo está dicho para generar un cambio… ejemplo, es convocar a las personas con discapacidad intelectual, sus asociaciones y familias, a que sean actores protagónicos de la obra de vivir independientes e incluidos en la sociedad”.



Referencias:
Aznar, S. A. y González C. D. (2016). Arte, Inclusión y Discapacidad. Recuperad de la red el 6 de mayo de 2016 de www.itineris.org.ar/files/file/arte.doc. Fundación ITINERIS.
Inclusión Europea. (2002). Arte y creatividad en Personas con Discapacidad Intelectual.
Recurado de la red el 6 de mayo de 2016 de http://sid.usal.es/idocs/F8/FDO19248/creatividad.pdf. Inclusión Europea.
Nurit Grapa y Alma Díaz (2014, 2015 y 2016). Diseño, aplicación y evaluación de su Programa Individualizado de Calidad de Vida y Vida Independiente. Llevado a cabo en el Departamento de Isla de Agua. Huixquilucan, Edo. México.
Plena Inclusión (2016, abril). Arte y autodeterminación Recuperado de la red el 6 de mayo del 2016 de http://www.elhuertodeideas.org/blog/4613. Plena Inclusión.

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